Mónica González

José Hila

El teletrabajo evita que Cort se paralice

A primera vista, el Ajuntament de Palma parece estos días un erial, pocas personas, muchas salas y despachos vacíos y un silencio absoluto en un salón de plenos que este jueves debería haber estado a rebosar por la celebración del pleno de marzo. Pero, pese a las apariencias, la vida sigue.