Miquel Pujol es desde el lunes el presidente del Consejo Regulador de la Ensaimada. | Michel's

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El Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida de la Ensaimada de Mallorca atraviesa un momento delicado. Las deudas acumuladas con las administraciones públicas -Govern y Consell de Mallorca- ponen en peligro su continuidad. El pasado lunes presentó su dimisión el presidente de este organismo, Francesc Garí, al término del encuentro que la directiva mantuvo con la directora general d'Agricultura, Margaret Mercadal. Miquel Pujol, del Forn de sa Pelleteria, ostenta la presidencia hasta el próximo mes de noviembre, cuando se celebrarán las elecciones internas.

La situación financiera del Consejo es muy delicada, el Govern le adeuda 65.000 euros y el Consell otros 12.000. La directora general comentó a la directiva que «no hay dinero» para abonar las ayudas pendientes, según indicó Pujol, el cual destacó que ello aboca a la desaparición del Consejo «y que cualquiera -sea gallego, madrileño, chino o americano- pueda hacer ensaimadas de Mallorca, y eso que se trata de un producto estrella de la Isla, uno de los iconos». Mercadal, por su parte, recordó que «el problema es que se tienen que justificar algunas ayudas por parte del Consejo. Estamos intentando desbloquear el tema ante el Ministerio, pero de ninguna manera el Govern quiere que desaparezca este organismo».