Robert Sarver en Son Moix. | Miquel Àngel Llabrés

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La ESPN ha lanzado el reportaje que estaba elaborando sobre los diecisiete años de mandato de Robert Sarver y las consecuencias pueden ser devastadoras para el propietario de los Phoenix Suns y del Real Mallorca. Las entrevistas realizadas por la cadena estadounidense a más de 70 empleados anteriores y actuales de los Phoenix Suns describen un lugar de trabajo «tóxico y a veces hostil».

Algunos de ellos le dijeron a la ESPN que ha usado un lenguaje racialmente insensible repetidamente en la oficina. Los empleados relataron conductas que sentían que era inapropiadas y misóginas. Sarver una vez les pasó una foto de su esposa en bikini a los empleados y les habló de las veces que su esposa le practicó sexo oral. Algunos dijeron que el dueño fomentó un ambiente en el que los empleados se sentían de su propiedad. Incluso una vez le preguntaron a una mujer si la «poseía» para determinar si trabajaba para los Suns. Cada acusación está desmentida por los abogados de Robert Sarver, que anoche volvió a negar todas las acusaciones.

«El nivel de misoginia y racismo va más allá de los límites» dijo un copropietario de los Suns sobre Sarver. «Es vergonzoso como propietario», explica un ex ejecutivo de la franquicia que añade: «Literalmente, no hay nada que me puedas decir sobre él desde un punto de vista misógino o racial que me sorprenda». El reportaje comienza con un hecho sucedido el 30 de octubre de 2016 cuando Sarver, al parecer, se dirigió a Draymond Green con la palabra N (el término nigger es un peyorativo racista dirigido a la gente de piel negra, especialmente hacia los afroamericanos). A través de su equipo legal, Sarver negó haber usado un lenguaje racialmente insensible: «Nunca he llamado a nadie ni a ningún grupo de personas con la palabra N ‘nigger’». Más tarde, Sarver reconoció haber usado una vez hace muchos años la palabra ‘nigger’ para describir la importancia de tener la espalda de los demás. «Inmediatamente me disculpé y no lo he vuelto a decir nunca. La palabra ‘N’ no forma parte de mi vocabulario», explica.

Desmentidos

A raíz de desvelarse la inmediata publicación de este reportaje, Robert Sarver contrató un bufete de abogados que envió cuatro cartas al departamento legal de la ESPN. Jason Rowley, presidente y director ejecutivo de los Suns, defendió al propietario: «Esta historia es completamente escandalosa y falsa. No representa, en absoluto, al Robert Sarver con el que he trabajado durante 15 años. No es un racista y no es sexista». Más de una docena de empleados recordaron a Sarver haciendo comentarios lascivos en las reuniones de todo el personal, incluso discutiendo momentos en los que su esposa le practicaba sexo oral. Cuatro ex empleados dijeron que Sarver afirmó que necesitaba usar condones Magnum o extra grandes. Los ex empleados dijeron que les preguntó a los jugadores sobre su vida sexual y la destreza sexual de sus seres queridos.

Una ex empleada de marketing describe sentarse en reuniones con altos líderes y escuchar comentarios sexistas sobre las mujeres, incluida la necesidad de tener mujeres en ciertos eventos con blusas escotadas: «Y luego decía: ‘Esta no es una reunión productiva para mí. Y me siento incómodo’», dijo el ex empleado. «Ellos decían: ‘Es solo una broma; supéralo’» indica el escrito publicado ya por la ESPN sobre el ambiente que se vive en el interior del equipo de baloncesto de los Suns.

Sexo femenino, valoración baja

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Los empleados actuales y anteriores dijeron que las mujeres a menudo no se sentían valoradas y eran ignoradas, un sentimiento que conducía a salidas frecuentes por parte de profesionales del club. «Especialmente con las chicas más jóvenes, sentí que las estaba abandonando», dijo una ex empleada. «Me sentí mal por irme. Fue difícil. Por eso me alegré cuando me enteré de que todos se habían ido». «Te rompe», dijo otra ex empleada. «Soy difícil de romper, y me rompió».

Un ejecutivo actual se encuentra entre casi una docena que reconoce buscar ayuda profesional para lidiar con la ansiedad, la pérdida de sueño y el deterioro general del bienestar trabajando para los Suns.

Consecuencias: problemas psicológicos

Uno de los empleados interrogados indicó también que el ambiente en los Suns llegó a causarle una situación tan complicada que acabó visitando un especialista. «Cuando fui al psicólogo, lloré un balde de lágrimas», dijo el ejecutivo. «Y es así con muchos de nosotros. Es simplemente triste».

Según la ESPN, los exempleados manifestaron que, en algunos casos, los trabajadores mintieron en las encuestas administradas por el club sobre cómo llevar a cabo la labor para el equipo porque temían represalias o sentían que el ejercicio no tenía sentido,

Varios de los empleados indicaron que según qué manifestabas a Recursos Humanos, te perseguían. Varios exrepresentantes de RRHH aseguran al canal que estaban tomando antidepresivos y se encontraban de baja por motivos médicos ya que tenían problemas con sus superiores.

Aseguran que este departamento era una especie de oficina de complicidad «de la que formé parte y odio decir eso» declaró este exempleado del departamento de Recursos Humanos.