Las máquinas han vuelto a Son Güells para desesperación de los vecinos, que temen que volverán a tener que defender sus derechos.

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Los vecinos de Son Güells apenas han tenido unos meses de paz desde que se descartó finalmente la construcción de una planta hormigonera a escasos metros de sus viviendas. El pasado viernes se percataron del inicio de una nueva obra en uno de los solares cercanos a las casas, el más próximo a un supermercado, y se han enterado de que el proyecto contempla, entre otras cosas, la construcción de una gasolinera.

Rosana Bustamante, presidenta de la Associació de Veïns de Son Güells, explicó que el proyecto prevé la construcción de un complejo de cuatro pistas de pádel, con edificio comercial y vestuarios. Pero, además, los vecinos han podido saber por los trabajadores de la obra que también está prevista la construcción de una estación de servicio «apenas a veinte metros de las viviendas, cuando encima ya hay cuatro gasolineras en pocos kilómetros a la redonda por lo que no vemos la necesidad».

Lo que no entienden estos ciudadanos es que el Ajuntament de Palma anunció en octubre del año pasado, en plena polémica por la construcción de la cementera, que suspendía las licencias de construcción en Son Güells durante un año.

La regidora de Model de Ciutat, Neus Truyol, explicó entonces que este barrio padecía una «incoherencia urbanística» fruto de un planeamiento que permitía el uso industrial en la zona y que se aprobaba esta suspensión en solidaridad con el movimiento vecinal a fin de tener tiempo para aprobar el nuevo Plan General en el que se determinará que Son Güells es un barrio y no un polígono industrial.

Los vecinos no comprenden que se hayan iniciado unas obras en plena moratoria, «de las que desde luego nadie nos ha informado», ni que se vaya a construir una gasolinera cuando el Consistorio ha anunciado en varias ocasiones que este tipo de servicios se quieren sacar de las zonas residenciales.

«Nos parece una vergüenza que se salten las moratorias a la torera, parece que nos están tomando el pelo», critica Bustamante, quien añade que «desde que nos hemos enterado estamos intentando hablar con responsables del área de Urbanisme pero no nos dan respuesta».

La presidenta de la entidad vecinal explica también que «habíamos quedado con la regidora que este mes de junio nos explicarían cómo queda la calificación de los solares que hay aquí y el plan para la zona que recogerá el nuevo PGOU».

Sin respuesta

Bustamante recuerda, además, que antes de la moratoria supieron de una petición de licencia para un proyecto de construcción de una gasolinera «que recurrimos, como parte interesada, y desde entonces no hemos recibido respuesta alguna».

«Si ahora sabemos que se va a construir una estación de servicio es porque hemos ido a la obra y nos lo han explicado los chicos que trabajan en ella. Aquí parece que o salimos en prensa o nadie te dice nada», reprocha la representante vecinal.

Las pistas de pádel que contempla el proyecto no suponen un problema para los residentes, pues no lo consideran un actividad nociva, como tampoco el primer autocine de Palma que se ha inaugurado en un solar cercano al Estadio Balear, en Son Güells.