Víctor García y Christoph Hafner, creadores del Centro Científico Portátil.

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¿Cuál es el principio de Bernoulli? ¿Te imaginas dejar caer tres bolas al suelo y que una de ella rebote hasta los tres metros? Son preguntas que tienen respuesta y no solo informativa, también práctica, porque las Islas ya cuentan con el primer proyecto de museo de la Ciencia. Esta idea surge del profesor Víctor García y el artista Christoph Hafner tras observar la necesidad de hacer llegar las asignaturas MINT (Matemáticas, Informática, Ciencias Naturales y Tecnología) a los estudiantes de una forma más «tangible» y entretenida.

Se inauguró hace una semana en el IES Joan Alcover, pero desde este miércoles y y hasta el día 10 de junio estará disponible en el IES Ramon Llull. «No hay ningún museo de ciencias o tecnología en las Islas, y muy pocos a nivel estatal», confirma García. Por ello presentan esta idea con distintos módulos, experimentos y paneles explicativos. El proyecto está financiado por las Amipas de ambos institutos y el objetivo es que los alumnos aprendan más y mejor.

Eolípila, la primera máquina de vapor de la historia.

Ferrofluido para jugar con los campos magnéticos.

Experimento del módulo de ‘mates’.

Experimentos

Este museo, denominado Centro Científico Portátil (CCP), introduce diversos experimentos que marcaron la historia de la Ciencia. Por ejemplo, hay un experimento con lentes y otro con un pequeño telescopio para explicar la historia de este    instrumento que construyó Galileo Galilei. «Hemos trabajado durante este último año para llevar a cabo el proyecto. La idea es que pueda financiarse más para que siga itinerando por el resto de centros educativos y otros espacios, hasta convertirse en un gran Museo de la Ciencia», apunta Víctor García. Según el informe PISA, los alumnos baleares están por debajo de la media estatal y europea en competencias científicas. El profesor García no duda en que este nuevo centro pueda llenar este «vacío». «Es importante revertir esta situación a fin de cumplir con los retos del futuro y mejorar». Para el próximo curso académico, los creadores esperan que el Centro Científico pueda estar en otros colegios.