La directora general de Salut Pública, Maria Antònia Font, y el director general del Servei de Salut, Juli Fuster. | Jaume Morey

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Las restricciones también se aplicarán por zonas sanitarias en Baleares, aunque eso no implica que si es necesario se sigan realizando por islas como hasta ahora. Así lo ha anunciado este miércoles la directora general de Salut Pública, Maria Antònia Font.

En este sentido, ha explicado que si se desconoce exactamente dónde se han producido los contagios se actuará en toda la zona básica de salud y se aplicarán restricciones como el cierre de la restauración, etc. En el caso de conocerse el punto exacto (un lugar de trabajo, etc.), se cerrará este espacio concreto.

Font ha precisado que las zonas con incidencias acumuladas que más preocupan son Porto Cristo y Sant Antony de Portmany. No obstante, actualmente Salut no contempla aplicar medidas restrictivas en estas zonas «porque son muy pocos casos» y «están controlados». Además, ha asegurado que la cadena de transmisión se ha cortado. También ha manifestado que hay zonas básica de salud con una incidencia acumulada superior a 100; se trata de Llevant (Son Servera y Sant Llorenç), Muntanya (Marratxí) y Valldargent (Palma).

En el conjunto de Baleares, la directora general de Salut Pública ha informado que la situación bastante buena. El número reproductivo base es de 0,81, que indica que los contagios están en fase de desaceleración. Ibiza han tenido un pequeño aumento -está a 1,14-, pero ha asegurado que está controlado.

La incidencia acumulada a 14 días del conjunto de Baleares y de Mallorca sigue sin bajar de 50 (la primera es de 51,68 y la segunda es de 52,79), por lo que Font ha señalado que el descenso de contagios se ha ralentizado. Algunas zonas básicas tienen una incidencia muy elevada, lo que hace pensar que hay una transmisión comunitaria en estas zonas y ha advertido que se puede extender a otras zonas, no sólo a las que están cerca próximamente. Por ello, se ha decidido aplicar las restricciones por zonas de salud.

Font ha asegurado que se siguen manteniendo los objetivos claros de la estrategia de contingencia: control en puertos y aeropuertos; el rastreo y aislamiento de casos y contactos; las medidas comunitarias de restricciones y relajación de las mismas. En este punto, ha advertido que serán muy contundentes con las zonas en las que aumenten los casos.

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Apertura de terrazas de bares y restaurantes

Respecto a la apertura de las terrazas de bares y restaurantes, Font ha precisado que «no tenemos ningún caso que se pueda identificar con la apertura de las terrazas, la incidencia baja de forma muy lenta pero no sube». No obstante, ha precisado que tienen que pasar 10-14 días hasta que una medidas tenga efectos. Sin embargo, por la tarde la consellera de Salut, Patricia Gómez, ha asegurado que sí se ha notado un ligero repunte.

En cuanto a la reapertura del interior de los bares ha señalado que se tienen en cuenta muchos factores y ha reconocido que le genera cierta inseguridad, pero no terror. «El problema no está en los bares, sino que en zonas menos ventiladas se favorece la transmisión», al igual que en actividades que se realizan sin mascarilla.

La directora general de Salut Pública ha avanzado que la idea era levantar el confinamiento perimetral de Ibiza.

Respecto a la posibilidad de cerrar las playas, ha respondido que lo que hay es que controlar el comportamiento, que nos sean grupos grandes y que se cumplan las restricciones de grupos de convivencia. «Una playa no es libre de COVID»; ha recordado que el uso de mascarilla es obligatorio en la playa, salvo para nadar.

En los centros de salud, Fuster ha precisado que entre el 56-70 % de las consultas son presenciales.