Fotografia de Juan Manuel Morales Sierra detenido ayer por la Policía Nacional.

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Masacre abortada. Agentes del Cuerpo Nacional de Policía procedieron a la detención de un joven de 21 años que estaba dispuesto a sembrar de bombas la Universidat de les Illes Balears inspirado en la masacre de Columbine, en Estados Unidos, en la que dos jóvenes acabaron con la vida de 13 personas.

En el marco de la ‘operación Columbine’, la Policía Nacional consiguió detener a Juan Manuel Morales Sierra, vecino de Palma, al que se le imputan los delitos de tenencia ilícita de armas y explosivos.

Sobre las 10.30 horas del miércoles, tras más de cinco meses de investigación y seguimientos, el sospechoso fue detenido cuando estaba recibiendo más de 140 kilos de explosivos que había adquirido a través de internet. Instantes después, el Juzgado de Instrucción número 9 ordenaba el registro de su piso, en la calle Can Gotleu, número 4, en el barrio de sa Gerreria, de Palma.

Odio

En su interior, se localizó un diario personal donde Juan Manuel manifestaba claramente su odio a la sociedad, especialmente a los estudiantes universitarios y su decisión de colocar estratégicamente bombas tipo tubo repletas de metralla en el recinto universitario. Una vez perpetrada la matanza, el joven tenía pensado suicidarse.

La investigación policial ha sido minuciosa y con un hermetismo máximo. De hecho, el Grupo de Información llevaba siguiendo al joven desde hacía más de cinco meses. Los responsables del caso sostienen que saltaron las primeras sospechosas cuando detectaron diversos comentarios de la matanza realizada en la escuela de secundaria de Columbine, en Estados Unidos. Juan Manuel no escondía su simpatía por Eric y Dylan, los dos asesinos de 12 estudiantes y un profesor. De hecho, en su blog incluía secciones en las que relataba, con todo tipo de detalles, idénticos gustos musicales, su afición por las armas, indumentaria e incluso su aislamiento social que en su época de estudiante llegó a remitir una carta en tono intimidatorio al centro educativo.

En total, los agentes han consiguido intervenir 140 kilos de sustancias explosivas y químicas. Además, 125 kilos de amonio nitrato con nitrógeno, una sustancia que por sí sola constituye un explosivo de fragmentación con características similares al amonal y amosal. Otros 12 kilos de potasio nitrato cristal; 500 gramos de sodio sulfuro hidrato; un litro de ácido nítrico y otro de ácido sulfúrico y un matraz Erlemmeye de 500 ml.

También adquirió varias ganzúas para manipular los tubos en los que pretendía armar las bombas y que también le eran útiles para forzar las cerraduras y robar las armas en establecimientos que ya tenía controlados, ante la imposibilidad de adquirirlas por otras vías legales.