El alpinista mallorquín, durante su ascenso al Everest en 2005. | J.C. PALOS

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La situación en la parte alta del Annapurna se ha complicado por momentos y es ahora de extrema gravedad. Tras la gran cantidad de alpinistas que alcanzaron ayer la cumbre, el descenso está resultando más que duro para la mayoría de ellos. La peor parte se la lleva Tolo Calafat, compañero de expedición de Juanito Oiarzabal, que no ha conseguido llegar al C4 (7.200 m) durante la noche y ha dormido sobre la nieve a 7.600 m junto al sherpa Sona, como informa la página Desnivel.com.

El alpinista mallorquín sufre edema cerebral y rehúsa bajar por su propio pie. El rescate se ha organizado desde primera hora de la mañana en el campo base, por parte de los dos montañeros que no pudieron intentar la cumbre, el español Javier Pérez –compañero de Carlos Pauner- y el estadounidense Nick Rice, siempre según Desnivel.com.

Según informa Rice, están intentando mobilizar un helicóptero B3 para intentar el rescate. Pérez está lo suficientemente aclimatado para subir en él e intentar evacuar a Calafat. Los doctores Morandeira y Nerín están a punto en el CB para tratar de estabilizar al montañero en cuanto llegue.

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Conversación con su mujer

Según las últimas noticias, Calafat ha logrado comunicarse con su mujer mediante un teléfono vía satélite desde la falda del Annapurna, el pico himalayo de 8.091 metros de altura que coronó ayer, donde espera muy débil a ser rescatado tras tener que suspender el descenso por su mal estado de salud.

Según ha informado a EFE Pere Joan March, amigo y compañero de escalada, Calafat se ha mostrado tranquilo y «con aplomo» en la conversación con su esposa, pero tenía «muy poca voz» después de haber pasado una noche a la intemperie y verse abocado a pasar una más sin tienda ni saco de dormir.

March ha indicado que hasta que no pueda evaluarlo un médico no se puede confirmar que, como se ha dicho, su amigo sufra un edema cerebral, y ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que pase su segunda noche solo, puesto que a las 17.00 horas de España el sherpa que le llevaba un saco de dormir y medicinas no había alcanzado su posición.

El rescate se ha retrasado a mañana

Las últimas noticias, ofrecidas por Efe, señalan que el rescate de Tolo Calafat se ha aplazado hasta mañana al no poder hacerlo hoy con la ayuda de un helicóptero.

Calafat se quedó en la montaña, al parecer muy fatigado, al no poder seguir en el descenso a los montañeros con los que logró ayer hollar la cima, el aragonés Carlos Pauner y el vasco Juanito Oiarzabal, quienes alcanzaron el campamento 4 (7.100 metros), donde se encuentran desde entonces.

El montañero mallorquín podría estar a unos 7.500 metros, aunque no se sabe con exactitud, y hasta el lugar donde se encuentra ha subido un sherpa con un saco, corticoides, agua y algo de comida, para que «no tenga que pasar otra noche al raso», según se informa en la página web oficial de Carlos Pauner.

El helicóptero intentará de nuevo el rescate mañana y, si tampoco se hace factible el rescate, Pauner, Oiarzabal y el rumano Horia Colibasanu, quien se encuentra también acompañando a los montañeros españoles, intentarían subir a por él.

Oiarzabal y Pauner están muy fatigados, con pequeñas congelaciones y pérdida temporal de visión debido a la ventisca de nieve que les pilló anoche cuando descendían, según la citada fuente.

En principio, la pérdida de visión es temporal, causada por pequeños derrames, y debería mejorar en las próximas horas, según los médicos del Hospital Clínico de Zaragoza que están en contacto con los montañeros desde el campo base.

A las tareas de rescate, se podría sumar mañana el también montañero Jorge Egocheaga, quien desde el campo base subiría de tirón al campo 4 con oxígeno para ayudar a bajar a Tolo, si el tiempo no se complica.

La página de Pauner añade que hasta mañana «no tendremos más noticias» sobre los «difíciles momentos» que atraviesa la cordada en el Annapurna, una de las montañas del Himalaya más difíciles de coronar.