Los jugadores del Atlético Baleares celebran uno de sus seis goles ante el Celta B en el Estadi Balear. | Miquel Àngel Borràs

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El Melilla pone a prueba la reacción del Atlético Baleares, que aspira este domingo (11:30) a reencontrarse con la victoria lejos del Estadi Balear después de cortar su racha de tres jornadas sin ganar a costa del Celta B. La vuelta de Gorka Iturraspe y Marc Rovirola eleva los recursos de Manix Mandiola, que confía en recuperar las mejores sensaciones a domicilio para abrir una nueva racha de victorias que consolide su posición en la cima de la tabla.

El mal sabor de boca del último desplazamiento a tierras madrileñas habilita el propósito de enmienda de los balearicos, que se dieron un festín a costa del Celta B y quieren refrendar la recuperación de su pegada. No obstante, el objetivo del líder es volver a mostrar su solidez e imagen de equipo compacto en el trabajo defensivo.

Con la confirmación de Manu Herrera en la portería, la baja más sensible es la de Guillem Vallori, que se pierde el partido por sanción. El hueco del capitán en el eje de la retaguardia lo cubrirá Jon Aurtenetxe, que formará pareja con Pedro Orfila. En los laterales José Peris y Luca Ferrone son indispensables para el técnico eibarrés, que sí maneja más alternativas en el centro del campo.

La vuelta de Marc Rovirola y Gorka Iturraspe ha sido celebrada por Mandiola, que tiene mucha confianza en ambos jugadores y había acumulado problemas en los últimos partidos para presentar un centro del campo con el equilibrio que le gusta. Los dos están en disposición de jugar, aunque la falta de rodaje limita las opciones de ver a los dos de inicio.

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Después de volver a ver puerta, todo apunta a que Gabarre se mantendrá en el once titular del que saldría Arturo después de salir de inicio ante el Celta B. En las bandas todo apunta a la continuidad de Jorge Ortiz y David Haro tras su hat-trick.

Aunque el liderato aún no obsesiona a los blanquiazules, la derrota del Atlético B en su partido aplazado ante el Oviedo B les permite encarar el choque en tierras norteafricanas con tres puntos de margen respecto a su principal perseguidor. La mentalidad en la caseta balearica es sumar los tres puntos para que sean los demás los que se preocupen por el líder.

El Melilla está lejos de las posiciones de privilegio que ocupó la pasada temporada y en las que se le esperaba el presente curso. De hecho, el equipo más veterano de la categoría de bronce, donde acumula 33 temporadas consecutivas, transita por la zona media de la tabla tras haber pasado más tiempo cerca del precipicio que aboca a Tercera. El irregular inicio de curso propició un relevo en el banquillo para que asumiera el mando un viejo conocido como Manolo Herrero, que sufrió su primera derrota el pasado domingo en Ibiza y firmó tablas en el duelo que tenía aplazado con el Coruxo el pasado miércoles.

Manolo Herreros elogió al ATB. «Sus números son importantes, pero no debemos asustarnos, sino tan solo respetar al conjunto balear. Es un equipo muy bueno y sólido, y si está ahí es por méritos propios, porque ha hecho las cosas muy bien hasta ahora», analizó el preparador andaluz.

Los melillenses recuperan a Pepe Romero, pero Fran Bueno sigue en el dique seco, mientras que Carlos Fernández, con problemas estomacales, será duda.