La modelo brasileña Gisele Bündchen (c) acompañada de otros modelos. | Sebasti

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La «top-model» brasileña Gisele Bündchen, con veinte años de trayectoria profesional, volvió a su país para despedirse de las pasarelas y nada mejor que en la edición de verano de la Semana de la Moda de Sao Paulo, una pasarela marcada por la inspiración étnica y el retorno a las raíces.

Con paso firme entró la Bündchen en el ultimo desfile del tercer día, al ritmo de la transgresora canción «Flower punk». de Frank Zappa, lo que aumentó más las fuertes ovaciones en el Pabellón «Cándido Portinari», que congregaba a mas de 600 personas entre «fashionistas» y seguidores de la estrella brasileña.

Minutos antes, la marca Colcci había ofrecido al publico asistente un vídeo producido en homenaje a la «top-model», en el que aparecían imágenes de archivo de Bündchen, desde el comienzo de su colaboración con la marca en el año 2005.

La modelo internacional, que lució un ligero vestido mini de encaje rústico y estilo playero en su primera salida, dio paso a una colección con aires deportivos urbanos en la que predominaron los colores vivos como el rojo y el amarillo junto al blanco y negro de los estampados.

El aire de la sala principal del pabellón, ubicado en el Parque Villa Lobos, se podía cortar de la emoción contenida por el público, cuando Bündchen hizo su segunda aparición cerrando la ultima colección del día, en un sofisticado vestido de gazar en rayas blancas y coral.

En el paseo de vuelta a bastidores y bajo una inmensa ovación del publico asistente, la rubia brasileña no pudo contener sus lágrimas en el que sería su último desfile oficial en una pasarela.

Pocos podían imaginar que la tercera aparición de la «uber-model» en el desfile sería en pantalones vaqueros y camiseta, acompañada de sus veteranas colegas y mejores amigas de profesión.

Al lado de la estrella de la noche, desfilaron en su homenaje las modelos Ana Claudia Michels, Fernanda Tavares, Caroline Ribeiro, Aline Weber y Luciana Kurs, luciendo camisetas con el rostro de Bündchen serigrafiado.

Las cinco modelos se dejaron fotografiar y filmar durante minutos por los cámaras y fotógrafos asistentes, mientras se fundieron en un abrazo conmovedor que devolvió a la modelo de 34 años a bastidores de nuevo con lágrimas en los ojos.

No es sin motivo que se vieron rostros emocionados y tristes en este último desfile de Bündchen. La modelo representa lo mejor de Brasil, con su aspecto desenfadado, natural, de chica «surfera» y es sin duda una las «tops» internacionales que mejor se desenvuelve en la pasarela.

Sin embargo no todo son noticias tristes para los seguidores de esta estrella de la moda ya que Bündchen continuará trabajando como modelo publicitaria de marcas y sus fans podrán disfrutar en este fin de año de un libro de fotografías sobre sus dos décadas de trayectoria como modelo.

Durante estos años, «Gisele Bundchen ha sido una auténtica embajadora de la moda brasileña», afirmó Paulo Borges, director creativo de la Semana de la Moda de Sao Paulo, cuya edición número 39 comenzó el lunes y finaliza el viernes.

Los pasos de Bündchen, que han marcado sin duda la historia de la moda en pasarelas de Europa, Asia y América, fueron vistos este jueves por última vez en una pasarela de manera oficial en un evento.