La Duquesa de Alba junto a Alfonso Díez, durante sus vacaiones en Ibiza. | Manolin Artigas

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«Ante las últimas noticias aparecidas en los medios, comunico que mi enlace matrimonial con D. Alfonso Díez será a primeros de octubre». Así de claro lo tiene Cayetana, quien esta semana ha querido zanjar todos los rumores sobre su inminente boda con el funcionario lanzando, de su puño y letra, el escrito que confirma su enlace.

Primero se aseguró de mantener la boquita de sus hijos bien cerrada. Así, el pasado 4 de julio procedió al reparto anticipado de su herencia entre sus seis descendientes. A partir de ahí, las campanas de boda ya podían sonar libremente.

Y es que Doña Cayetana lo ha debido pasar realmente mal, sobre todo, al ver que alguno de sus hijos -llámese Cayetano Martínez de Irujo- se sinceraba ante una cámara de televisión dando su opinión sobre la relación sentimental de su madre con Alfonso Díez y dejando muy claro que no apoyaría nunca una boda entre ambos: «Lo que no pueden es casarse».

Pero, con el bolsillo bien llenito, parece que las cosas se ven de otra manera y, tras proceder al reparto de la herencia, la Duquesa cogía el toro por los cuernos y se lanzaba a anunciar su casamiento.

Harta ya de tanta tontería, la aristócrata cogió papel y boli y escribió un comunicado, que más tarde envió a los medios de comunicación, mediante el cual confirmaba la más que rumoreada boda con su novio, el funcionario.

«Ante las últimas noticias aparecidas en los medios, comunico que mi enlace matrimonial con D. Alfonso Díez será a primeros del mes de octubre». Así de claro.

Los detalles de la boda

«Dicho enlace se celebrará en las más estricta intimidad contando con la asistencia de mis hijos, con sus respectivas mujeres actuales, anteriores nueras y mi yerno Francisco», continua explicando los detalles de su gran día.

«A dicho enlace no asistirá ninguna amiga por falta de espacio y para que no se puedan sentir ofendidas, con la excepción del Doctor Trujillo, que me intervino quirúrgicamente», comenta la Duquesa sobre los invitados.

En cuanto a los padrinos de boda, confirma lo que ya habíamos anunciado antes: «Mi hijo Carlos y Dª Carmen Tello» y aclara, «por expreso deseo de D. Alfonso Díez». «No habrá prensa, únicamente un fotógrafo que difundirá las fotografías a todos los medios».

Además, desde que la Duquesa pasara unos días de vacaciones en San Sebastián y acudiera, del brazo de su novio a un conocido restaurante, las alarmas sobre que podría preparar el menú de su ceremonia con el prestigioso cocinero Arzak, se han disparado.

Y es que, al parecer, la pareja se despidió cariñosamente del anfitrión que, sin duda, les conquistó con sus sabrosos platos y, quién sabe, podrían llegar a ponerlos en su boda. Más tarde, Cayetana fue pillada eligiendo nueva lencería.

Ni corta, ni perezosa, llevó al funcionario a una tienda de ropa interior donde las señoras alucinaron con su presencia. La sentaron y la enseñaron todos los modelitos, desde el más sexy hasta el más atrevido, pasando por los más convencionales. No sabemos cuál elegiría la Duquesa, pero lo que está claro es que renovó su lencería para la noche de bodas.

De momento, también tenemos la ligera sospecha, por las pistas que nos da la propia aristócrata, que el secreto mejor guardado de toda novia: el vestido nupcial, podría ser diseñado por los andaluces Victorio & Lucchino. Según la protagonista, «seguramente».

Finalmente, la propia Cayetana quiso desmentir, hace unos días, las informaciones que indicaban que se casaría en la iglesia de San Telmo: «No me caso en Ibiza», dijo, revelando después el lugar escogido para celebrar el enlace: «En Sevilla».

Historia de una lucha por amor

Le poníamos cara en 2008 y, desde entonces, ha sido uno de los hombres más perseguidos del panorama nacional. Primero, Alfonso Díez tuvo que ganarse la confianza de los amigos de su novia Cayetana, después la de sus hijos y, tras superar varios obstáculos durante su relación sentimental, no solo ha conseguido el amor de la Duquesa, sino también el aprecio de los suyos y, lo que es más importante, pasar por el altar.

Tres años de noviazgo han bastado para que el funcionario consiguiera que la aristócrata se vuelva a vestir de blanco. De esta forma, se convertirá en el tercer esposo de la Duquesa de Alba. Tras la muerte de su primer marido en 1972, Cayetana volvió a contraer matrimonio seis años después con el ex-sacerdote Jesús Aguirre, quien se convirtió en decimoctavo Duque de Alba. Aguirre falleció en Madrid el 12 de febrero de 2001.

Alfonso Díez ha sido siempre un hombre sencillo que, ni en sus mejores momentos, ha querido hacer pública su vida. Pero parece que ahora, con el anuncio de su boda, ha llegado el momento de que el funcionario hable alto y claro.

«Es la pera». Con estas palabras define Alfonso a su futura esposa. A pocos días de su boda, el funcionario ofreció una entrevista a 'La Otra Crónica' de 'El Mundo', dejando sus sentimientos al descubierto y explicando cómo ve a la mujer con la que por fin contraerá matrimonio: «Es increíble. Es humana, sensible... Tiene una gran energía y es muy cariñosa».

Además, admitió que «me emociona cuando me dice que me quiere». El todavía recuerda el día en que conoció a Cayetana. Con 24 años, ella tenía el doble, 48, y fue en el rastrillo Nuevo Futuro. Ahora, muchos años después, ambos comparten gustos y aficiones: «Nos gusta viajar, ir al cine, incluso una de las cosas que más nos gusta hacer es cine en casa».

Una vez más, la Duquesa ha vuelto a dejar claro que es toda una rebelde y, en contra de lo que todos puedan decir, ella está centrada en su próxima boda y cada día lo tiene más claro. Con la herencia repartida, ya solo queda pronunciar el tan esperado 'sí, quiero'.