Roca desprendida de una colina en la zona de Sa Casa Nova de Esporles. | BOMBEROS DE MALLORCA

TW
1

El Observatori de Riscos Naturals i Emergències de les Illes Balears (RiscBal) ha señalado a la acumulación de precipitaciones y las oscilaciones térmicas «muy contrastadas» en la Serra de Tramuntana, como principales causas del desprendimiento de una roca de grandes dimensiones en la zona de Sa Casa Nova del municipio de Esporles.

Así lo ha indicado el director del RiscBal, Joan Estrany, al ser consultado por los motivos de este acontecimiento de este martes, que dejó cinco viviendas incomunicadas y dos de ellas con la recomendación de ser desalojadas.

Estrany ha apuntado que esta situación ya se ha repetido en la sierra en otras ocasiones de fuertes precipitaciones como en 2008 y en octubre 2018, cuando se produjeron las lluvias torrenciales que provocaron víctimas mortales en Sant Llorenç des Cardassar.

En ese sentido, ha apuntado que este tipo de desprendimiento se suelen producir por diferentes factores, entre los que ha destacado que ha habido una acumulación de precipitaciones «importante» en la Serra en los últimos tres meses, a lo que hay que añadir las oscilaciones térmicas de las últimas semanas, pero para el también profesor de Geografía Física de la Universitat de les Illes Balears (UIB), el factor desencadenante final ha podido ser el último episodio de lluvias de esta semana.

Asimismo, ha subrayado que cuando hay un movimiento geológico de este tipo se produce una desestabilización de la ladera y «podría haber una réplica» porque se tiene que «volver a reequilibrar por el efecto de la gravedad, el material y los factores que han provocado el desprendimiento». «Si vuelve a haber más precipitaciones y la estabilidad de este monte aún no se ha afianzado, se podría dar el caso de que hubiera alguna réplica», ha alertado.

Estrany ha aclarado que el material que se ha desprendido, es el que se encuentra mayoritariamente en la Tramuntana, que son rocas dolomías jurásicas de color marrón por el magnesio que contienen. También ha ahondado que estas rocas se asientan sobre una base arcillosa lo que les genera «cierta inestabilidad», al mismo tiempo que ha apuntado a las raíces de la vegetación, ya que pueden provocar una «bioturbación» en las rocas, como otro posible factor desencadenante del desprendimiento.

Noticias relacionadas

Estudio geomorfológico a través de un dron equipado con láser

Consultado por las actuaciones que han llevado a cabo sobre el terreno en las últimas horas, ha detallado que se ha hecho una supervisión de los daños en las infraestructuras y a nivel geomorfológico, para saber cuál ha sido el comportamiento y el desplazamiento tras la caída de los bloques y rocas.

Esta intervención se ha llevado a cabo mediante el vuelo de un dron equipado con tecnología láser, que les ha permitido tener unas resoluciones a nivel espacial y les ha definido el mapa con un nivel de detalle «muy elevado y preciso».

«De esta manera, se podrá tener una cartografía de todas las rocas que han caído, qué puntos han afectado y también ver cuál es el volumen aproximado de material movilizado durante este episodio», ha relatado, a lo que ha añadido que en estos momentos no podía concretar estos datos porque el equipo que ha trabajado en Esporles todavía no había regresado.

Camino cortado y dos viviendas afectadas

Por otro lado, desde la Policía Local de Esporles han puntualizado que las personas afectadas por este desprendimiento se han marchado a otras viviendas de las que disponían o les han ofrecido dentro del núcleo de Esporles.

La policía municipal ha explicado que los propietarios damnificados pueden acceder a sus casas pero el camino está cortado y únicamente se permite el paso a residentes en la zona, hasta que «se hagan los trabajos para averiguar si aún existe peligro o no».

En este caso, han indicado que el inmueble más afectado por el desprendimiento ha sido una segunda residencia y la otra incidencia reseñable ha sido en una parcela, donde la roca arrancó árboles, afectó a un aljibe, dos vehículos, el vallado y los bancales de la finca. No obstante, la Policía Local ha informado que la casa que había en esta última parcela no ha quedado afectada y los propietarios pueden habitarla pero han preferido marcharse a otra vivienda.