El sospechoso durmió la noche del viernes en los calabozos de la Policía Nacional. | R.S.

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Arresto de película el que se vivió este viernes, a plena luz del día, en Palma. La Policía Nacional detuvo a un joven, que minutos antes acababa de dar una paliza a su ex en un piso, después de que un agente que vio al sospechoso por la calle, a cierta distancia, pidiera ayuda a un motorista que pasaba por allí para darle alcance. Varios vecinos observaron la escena desde sus balcones.

El suceso, tal y como detallan fuentes judiciales a este diario, se remonta a alrededor de las 15.00 horas de este viernes. El 091 recibió el aviso de una chica, que estaba refugiada en un bar, de que su expareja, que tenía una orden de alejamiento sobre ella, le había dado una paliza en su domicilio de la calle Jaume Ferrer, en la zona de la Plaza de Toros de la capital balear.

Una patrulla de la Policía Nacional que se encontraba no muy lejos de allí acudió de inmediato al local. Allí la víctima, de 19 años, les relató que había discutido con su antiguo novio, de nacionalidad española pero nacido en Ecuador, y que furioso le había dado dos bofetones, le había tirado al suelo y allí le siguió propinando todo tipo de golpes. Antes le había amenazado: «Hoy no quiero estar contigo, hoy quiero matarte», le dijo. Tras esto huyó. La chica buscó refugio en un bar. No contento con lo ocurrido, el sospechoso, que cuenta con varios arrestos a sus espaldas, se personó en la puerta del negocio. Y llamó sin cesar al móvil de la joven pero no encontró respuesta.

Esta les dijo a los funcionarios que su ex no debía estar muy lejos de allí. Y estaba en lo cierto. Uno de los agentes lo vio a unos 200 metros de donde estaba y fue a por él corriendo. Como veía que no podía reducir la distancia que separaba a ambos decidió echar mano de un motorista que en aquel momento pasaba por allí. Le contó lo ocurrido y se montó con él en el vehículo de dos ruedas. Un par de minutos después, en la calle Fra Lluis Jaume Vallespir, el policía interceptó al presunto maltratador tras bajarse de la moto y aplacarlo. Para reducirlo le hizo un 'mataleón'. Antes, el delincuente intentó resistirse a ser detenido.

La joven víctima, que se marchó a un centro médico tras el arresto de su expareja, acudió a la Jefatura Provincial para interponer denuncia por lo ocurrido.