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Rosa Peral, presa desde 2017, ha calificado de durísimos estos seis años y ha explicado que estudia Derecho a distancia y también trabaja en la prisión: «Tengo la visión de intentar, si en algún momento salgo de aquí, volver a tener una vida. Que nunca será una vida porque con todo lo que se me ha machacado y se está haciendo conmigo es imposible tener una vida normal». Ha asegurado que no ha cobrado nada por la serie y el documental sobre su causa publicados en Netflix, y sobre su exposición mediática ha lamentado que cuando llegó a juicio ya no era una persona anónima, y «alguna gente se pensaba que ya había sido juzgada y que ya estaba condenada».

La expolicía Rosa Peral, condenada a 25 años de cárcel por el asesinato de su pareja y también agente de la Guardia Urbana Pedro R., ha asegurado que se arrepiente «de haberle seguido el hilo a Albert (López)», también condenado por el crimen, en lugar de denunciarlo desde el primer momento. «Me arrepiento de no haber ido antes a la policía. Quizás el mismo martes, en lugar de enviar esos mensajes, de haberle seguido el hilo a Albert, lo que debería haber hecho es ir a la policía en lugar de tener tanto miedo.

Pero es que nunca he confiado en la policía», ha dicho en una entrevista de Catalunya Ràdio. La Conselleria de Justicia, Derechos y Memoria de la Generalitat ha sancionado a Peral por conceder esta entrevista por entender que se trata de «un mal uso» del régimen de comunicaciones, y ha acordado restringir las llamadas de la presa. Peral ha afirmado que «que sea policía no significa que confiara» en el cuerpo policial, y considera que hay pruebas de que encubrió a Albert, pero no de que ella cometiera el crimen por el que fue condenada.