El joven encarcelado por la agresión junto a su abogado Diego Wencelblat, este martes, en su despacho de Inca. | G.E.

Estuvo en la cárcel de Palma 18 horas por su supuesta implicación en la agresión al jefe de la Policía Local de Porreres. Él lo niega. Salió de la prisión tras abonar 3.000 euros de fianza, pero dos de sus amigos siguen presos. El joven, que prefiere no revelar su identidad, no sale de su casa.
–¿Qué ha cambiado en el pueblo desde la agresión?
–La verdad es que Porreres es un pueblo muy pacífico, pero no salgo por el miedo a la gente, por las miradas. Ahora mismo casi no salgo por el pueblo. No voy a ningún sitio, siempre voy de la escuela a casa. Por miedo al rechazo, a la gente que me mira mal. Siento miradas de odio por algo que no hice. Lo único que hice fue ir a pasármelo bien y acabé agredido y preso.

Es uno de los tres jóvenes que fueron encarcelados por la agresión a Sebastià Mora el pasado 18 de septiembre en el campo de fútbol de Porreres. Una medida, según su abogado Diego Wencelblat, «desproporcionada». «Creo que se ha creado una alarma social innecesaria, de paliza nada, el informe es bien claro». La víctima, tal y como recoge el parte médico del PAC de Vilafranca, sufrió un hematoma periorbital izquierdo, hemorragia conjuntival, dermoabrasiones en la rodilla derecha, un edema en el labio inferior de la boca y dolor en el codo izquierdo. «Son lesiones leves», afirma rotundo el letrado.

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El fiscal, cuenta Wencelblat, comparó el riesgo de fuga de estos chicos con el del empresario José María Ruiz Mateos en su día. «Los marroquíes se vieron envueltos sin comerlo ni beberlo en un problema de otro compatriota que estaba molestando a unas chicas. ¿A qué fue el señor Sebastià? No fue a hablar, estaba exaltado, alterado, y se encaró con uno de ellos. Agredieron a uno de los chicos por detrás y ahí empezó la trifulca». El chico, de 21 años, sufrió la fractura de su mano derecha cuando se defendía de una agresión. Asegura que no tuvo nada que ver con el ataque al jefe de la Policía Local de Porreres y que a él le agredieron. «Vi que pegaban a un amigo mío y cuando fui a separarlos me dieron un cabezazo y empezaron a golpearme por detrás».

Gritos xenófobos

«Las horas en prisión fueron bastante duras, yo no sabía qué hacía ahí, no me lo podía creer», cuenta. El joven, de 21 años, recuerda que tras el incidente con Sebastià Mora le expulsaron del recinto junto a sus amigos. «Nos sacaron del campo de fútbol y empezaron a gritarnos: ‘¡Putos moros!’». El chico relata que ni agredió al agente ni acudió a las inmediaciones de su domicilio con palos y piedras.

Los hechos ocurrieron en el campo de fútbol de Porreres.

La agresión al jefe de la Policía Local se produjo la madrugada del 18 de septiembre cuando un grupo de jóvenes increpaban a unas chicas, que avisaron a Sebastià Mora, quien se encontraba fuera de servicio con su mujer y su hija de 14 años. El agente llamó la atención a los jóvenes, que respondieron golpeándole con puñetazos y patadas. A continuación, se presentaron en las inmediaciones de su vivienda y lanzaron piedras a su coche. La Guardia Civil detuvo a cinco jóvenes y el juez de guardia de Manacor decretó el ingreso en prisión de tres de los implicados. Uno de ellos salió en libertad tras pagar 3.000 euros de fianza.