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En Porreres no se habla de otra cosa. Los vecinos sienten «intranquilidad» tras la agresión de un grupo de seis jóvenes al jefe de la Policía Local el pasado sábado por la noche. La Policía Judicial de la Guardia Civil ya ha identificado a los adolescentes. «El problema más grande que tenemos es que a partir de las diez de la noche no hay policía y la gente hace lo que le da la gana», lamenta Silvia, de la carnicería Can Silvia. «Es un pueblo sin ley».

Una joven sentada en la terraza de Sa Fonda café, que prefiere no revelar su nombre, cuenta que estuvo en el campo de fútbol cuando se produjeron los hechos. «Esto es un problema social. Ya no se trata de que sean hijos de marroquíes, son gente del pueblo a la que te encuentras por la calle cada día». A su novio también le golpearon. «Sentimos rabia, no entendemos el motivo de la agresión, los conocemos a todos y son calmados. Algo pasó para que se pusieran así». La chica insiste en que no son jóvenes conflictivos y que un amigo del policía local les golpeó primero.

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Maria, una clienta de la frutería Ca Na Maria, comentaba el suceso con la dependienta. «No nos conocerán por los albaricoques que tenemos», lamentaba. «Uno de los chicos implicados iba borracho y empezó a molestar a las niñas en el campo de fútbol, según me han contado. El policía intervino y le agredieron. Después fueron encapuchados, con palos de beisbol y piedras, a buscar al agente a su casa. Iban a por él. Es muy grave que te esperen en tu casa».

La alcaldesa de Porreres, Xisca Mora, tuvo conocimiento de lo ocurrido el domingo por la mañana. «Apalizaron al policía en el campo de fútbol y los agresores se fueron después a su domicilio, lo que demuestra que sabían quién era, que lo conocían y que sabían perfectamente que era el jefe de la policía», cuenta la primera edil del municipio.

La alcaldesa de Porreres, Xisca Mora, este miércoles. FOTO: G. Esteban

«El agente llegó a su casa en coche con su mujer y su hija menor y les empezaron a tirar piedras al coche, a amenazarle y a decirle que no los denunciaran. Esto, para nosotros, es un hecho intolerable que rompe la convivencia del pueblo. Cuando vieron que la Guardia Civil llegaba volvieron al campo de fútbol e iniciaron otra pelea con piedras y palos en el recinto. Para nosotros esto es injustificable e intolerable. Como Ajuntament nos personaremos en la causa para denunciarlo».