Anais M., custodiada por agentes de la Guardia Civil, en los juzgados de Manacor.  | Miquel Àngel Borràs

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La mañana del 5 de abril de 2018, Anais M., de 28 años, circulaba en su Porsche Cayenne Turbo bajo los efectos de la marihuana por la carretera Ma-15 de Capdepera. A la altura del kilómetro 73,800, arrolló a un pelotón de ciclistas alemanes que acababa de iniciar su ruta. Christoph Bohnen, un asesor fiscal y triatleta de Baviera, falleció horas después en el hospital Son Espases y otros nueve deportistas que iban con él resultaron heridos de diversa consideración.

La Fiscalía reclama ahora una condena de cuatro años de cárcel para la mujer por delitos de homicidio imprudente, siete de lesiones imprudentes y conducción bajo la influencia de sustancias estupefacientes. No podrá conducir vehículos a motor durante seis años, lo que conlleva la pérdida de vigencia del permiso de conducir.

Indemnización

La compañía aseguradora ha indemnizado a los familiares del fallecido, que tenía 47 años, con un millón y medio de euros. La acusada deberá abonar 138.000 euros a seis ciclistas que atropelló por las lesiones ocasionadas.

El accidente, según el relato del Ministerio Público, ocurrió sobre las 9.30 horas en la carretera que une Capdepera y Artà. Anais M. no se percató de la presencia del grupo de ciclistas, que circulaba correctamente entre el arcén y el lado derecho del mismo carril, y los arrolló. La mujer dio positivo en marihuana y quedó detenida, pero el juzgado la dejó en libertad. La muerte de Christoph Bohnen precipitó una nueva detención de la conductora por parte de la Guardia Civil acusada de homicidio imprudente. La jueza de guardia de Manacor ordenó su ingreso en prisión provisional. Estuvo 18 días en la cárcel.

El apunte

La acusada contó ante la jueza de Manacor que el sol le deslumbró

«Hice un adelantamiento y, de repente, me cegó el sol. Bajé el parasol y choqué con los ciclistas». Anais M. declaró ante la jueza de Manacor que el sol le deslumbró. La joven dijo que esa mañana no había fumado marihuana, sino que lo hizo la noche anterior al accidente. La acusada, asistida por el abogado Miguel Ángel Ordinas, relató que se levantó a las cinco de la madrugada para ir a limpiar un chalet a Capdepera y que después se dirigió a Artà para limpiar otro. Fue entonces cuando arrolló al pelotón de ciclistas.