El marroquí quedó inconsciente en el suelo, en un bar del puerto, tras recibir un botellazo en la cabeza. | Redacción Sucesos

Dos hombres han sido imputados por la Guardia Civil del cuartel de Pollença por la violenta batalla campal entre grupos de españoles y marroquíes que tuvo lugar en la madrugada del 12 de septiembre en el Port d’Alcúdia y que se saldó con un magrebí herido grave.

La investigación que ha finalizado esta semana sido compleja porque había muchos jóvenes implicados y la víctima, de 38 años, no quiso declarar ni colaborar con la Benemérita. Según han concluido los agentes, la pelea tumultuaria tuvo lugar frente a una conocida discoteca del Port d’Alcúdia pasadas las dos de la madrugada, cuando la víctima molestó y agredió a una chica española. Su pareja salió en su auxilio y el marroquí recibió un botellazo en la cabeza, que le dejó inconsciente.

A partir de ese momento, los amigos de los protagonistas se liaron a patadas y puñetazos y se lanzaron las sillas de un bar. La Policía Local se vio impotente para contener la trifulca. El herido fue trasladado al hospital de Inca con un traumatismo craneal y una herida en un ojo. Los médicos también detectaron que presentaba una fuerte intoxicación etílica. Tras recuperarse, recibió el alta médica, pero se negó a interponer una denuncia contra los agresores, lo que ha complicado el caso.

El apunte
La Guardia Civil concluye que la víctima estaba agrediendo a una chica

La Guardia Civil concluye que la víctima estaba agrediendo a una chica

El motivo de la agresión al marroquí golpeado en el Port d’Alcúdia fue que acosó a una chica que estaba con su pareja y después la agredió, bajo los efectos del alcohol. Los dos españoles imputados han prestado declaración en el cuartel de Pollença por un delito de lesiones, pero han quedado en libertad porque parece acreditado que mediaron para ayudar a la mujer en apuros. La Guardia Civil ha tomado numerosas declaraciones a testigos de la trifulca y tras muchas horas de trabajo ha podido reconstruir los hechos, que derivaron después en una serie de peleas en las inmediaciones de la discoteca, entre grupos de españoles y de marroquíes.