La placa estaba colocada en la Pinada de Santa Ponça. | Michel's

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La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación de la desaparición de la placa homenaje a Malén Ortiz en la Pinada de Santa Ponça. El padre de la joven desaparecida había pedido la retirada de la inscripción que fue colocada por el Ajuntament de Calvià en 2017. «Para nuestra amada Malén Zoe: lucharemos por ti hija mía hasta el día en que podamos abrazarte y decirte cuánto te amamos. No bajaremos los brazos nunca hasta encontrarte, te necesitamos para seguir viviendo, Malén. 28 de octubre de 2017», se leía en la placa en recuerdo de la menor desaparecida en 2013.

La placa dedicada a la adolescente que desapareció cuando caminaba por sa Porrassa ocupaba el lugar escogido por la familia materna para homenajearla. La madre y la abuela de Malén colocaban flores y la limpiaban de forma habitual cada vez que organizaban una concentración en su recuerdo. Sin embargo, el padre de la joven no era partidario de esta inscripción. Alejandro Ortiz llamó por teléfono al Ajuntament de Calvià el pasado lunes para quejarse de la placa porque, según él, se trata de «una lápida» en un lugar indigno y que le hace un enorme daño «moral, psicológico y físico».

En el transcurso de esta conversación con un funcionario municipal -que fue grabada- el hombre supuestamente habría amenazado de muerte al alcalde Alfonso Rodríguez. El testigo informó al primer edil y la Policía Local puso en marcha una investigación que finalmente llevó a cabo la Guardia Civil. Los agentes detuvieron a Ortiz por un presunto delito de amenazas. El hombre lo negó. «La denuncia es falsa, yo no amenacé de muerte al alcalde», explicó el padre de Malén a este periódico.

El empresario, que quedó en libertad, inició una huelga de hambre junto a su hijo Bruno frente al consistorio calvianer.