La Guardia Civil en la autopista Palma Andratx realizando un control durante el primer estado de alarma. | Efe

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Los diversos cuerpos policiales realizaron un total de 24.000 sanciones durante el primer estado de alarma, pero solo 2.655 acabaron en sanción. De esas 24.000 denuncias aprobadas entre 14 de marzo y el 21 de junio de 2020 se tramitaron 3.600, lo que implica que el 85 % de las denuncias que se impusieron no se llegaron a tramitar.

Impusieron unas 300 denuncias el día en toda Baleares por infracciones diversas. En aquellos momentos los ciudadanos no podían saltarse el confinamiento sin una justificación clara, cuando comenzó la desescalada, solo podían salir a unas horas determinadas.

La mascarilla solo fue obligatoria a partir del mes de mayo en los interiores y todavía estaba permitido fumar en el exterior, por lo que es muy probable que la mayor parte de las propuestas de sanción estén relacionadas con el hecho de saltarse el confinamiento.

El 97 % de las denuncias que sí se tramitaron ya están resueltas y res de cada cuatro resoluciones emitidas han acabado en sanción, según informa la Delegación del Gobierno en un comunicado. Otros 789 infractores se acogieron inicialmente al pago anticipado de la multa.

A raíz de la entrada en vigor de las restricciones para doblegar la curva de transmisión de la COVID-19, el elevado número de denuncias por su incumplimiento se tradujo en un incremento de más del 30% en la media habitual de expedientes que registra cada año la Unidad de Sanciones de la Delegación del Gobierno en el archipiélago, según el comunicado.

Plan de refuerzo

Añade que las delegaciones del Gobierno inician ahora un plan de refuerzo para continuar el procedimiento con el resto de denuncias que finalmente prosperaron. La Delegación asegura que el objetivo de estas denuncias no era el de la penalización ni la recaudación, sino que estaban orientadas a garantizar el cumplimiento de las restricciones de movilidad adoptadas para doblegar COVID-19.