Dos obreros, José Gómez Martín, de 56 años, y Manuel Arazola Quesada, de 31, murieron aplastados por el enorme forjado en las obras del hotel Llaüt Palace. | Alejandro Sepúlveda

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Un juzgado de Palma ha condenado a doce hombres por el derrumbe del hotel en construcción de s’Arenal que se saldó con dos obreros muertos y tres heridos en 2015. Los acusados son arquitectos, ingenieros, constructores, directores y coordinadores de las obras del hotel Llaüt Palace, de cinco estrellas.

En el juicio, celebrado este jueves, se declararon culpables de delitos contra los derechos de los trabajadores, dos homicidios y tres lesiones, ambos por imprudencia. Los procesados aceptaron penas que suman 12 años y siete meses de prisión. Las familias de los dos fallecidos han sido indemnizadas con 457.500 y 349.450 euros.

Forjado

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La construcción del complejo debía estar finalizada el 30 de abril de 2016 por compromisos suscritos con los operadores turísticos para su inauguración. El forjado del hotel se derrumbó sobre las 11.00 horas del 21 de septiembre. El accidente, según recoge la Fiscalía, se produjo al retirarse «indebidamente» los puntales que soportaban el voladizo de hormigón. Ninguno de los acusados realizó los cálculos sobre la disposición, modo y número de puntales necesarios para su soporte. Hubo irregularidades en las medidas de seguridad al realizarse los trabajos de desencofrado «sin vigilancia ni control». El proyecto de estructura presentaba «importantes deficiencias» porque no contenía un plan de apuntalamiento y desapuntalamiento. El estudio de seguridad y salud presentaba igualmente importantes carencias. Era «absolutamente genérico, sin adaptarse a la obra que se ejecutaba».

Dos obreros, José Gómez Martín, de 56 años, y Manuel Arazola Quesada, de 31, murieron aplastados por el enorme forjado. Los dos trabajadores quedaron sepultados bajo maderas y puntales y aprisionados por el hormigón.

Un voladizo de hormigón de 55 toneladas y 44 metros cuadrados

El fiscal Miguel Ángel Anadón enumera una serie de deficiencias en un extenso escrito de acusación que provocaron el derrumbe de las obras. Un voladizo de hormigón de 55 toneladas y 44 metros cuadrados se desplomó sobre los obreros José Gómez y Manuel Arazola, que murieron en el acto.