Renata Gocha, junto a su abogado, Miguel Ángel Ordinas, en Vía Alemania. | A. Sepúlveda

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Renata Gocha se presentó en los juzgados de Vía Alemania de Palma sola, con una mascarilla quirúrgica y tosiendo, este jueves a las 9.20 horas. Cuarenta minutos antes de su cita con la Justicia para que el juez decida si debía seguir libre o ingresar en prisión. La conductora ebria que mató a Paula Fornés en sa Ràpita abandonó a las 10.57 el edificio junto a su abogado, Miguel Ángel Ordinas, sabiendo que había conseguido otra prórroga más de libertad.

La Audiencia Provincial de Palma confirmó la condena de cuatro años y nueve meses de cárcel por el atropello mortal de la adolescente en sa Ràpita y por conducir sin carné y con un permiso falsificado. La defensa no anticipó si recurrirá la sentencia ante el Tribunal Supremo. El plazo para interponer el recurso de casación está suspendido por el estado de alarma.

La fiscal y los abogados de la familia de la víctima, Daniel Castro y Manuel Ponce, solicitaron que la mujer ingresara en prisión y su defensa se opuso. El juez de lo Penal nº3 de Palma, Fernando Ruiz-Rico, indicó en el auto que no existe riesgo de fuga. Los motivos son los mismos por los que ya la dejó en libertad tras condenarla a cuatro años y nueve meses de cárcel. «El arraigo es un hecho que ya nadie discute. Con la situación particular de alarma, Mallorca está prácticamente incomunicada por mar y aire. El temor a la fuga de Renata es inexistente».

El atropello tuvo lugar la noche de Sant Joan de 2018 en la avenida Miramar de sa Ràpita. Renata Gocha, polaca de 46 años, conducía ebria un Skoda Fabia y, a la altura del número 117, perdió el control del vehículo porque iba mirando el móvil, invadió el carril bici y arrolló a Paula Fornés, que tenía 15 años.

La mujer se dio a la fuga, pero dos jóvenes la localizaron poco después cuando intentaba colocar el retrovisor del coche y marcharse del lugar. Uno de ellos le quitó las llaves del contacto y la conductora le comentó: «Me he despistado cinco segundos con el móvil, no sé lo que ha pasado». Había matado a Paula.

«Su conducta revela un absoluto desprecio por la vida de los demás»

El tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia de Palma que confirmó la sentencia de cuatro años y nueve meses de cárcel considera innegable «la gravedad de los hechos» y asegura que «su conducta revela un absoluto desprecio por la vida de los demás».

Las juezas desestimaron el recurso interpuesto por la defensa de Renata Gocha, que alegaba que la pena era excesiva y que no había quedado acreditado que el carné polaco de la mujer fuera falso.