Control de la Guardia Civil a la salida de Palma este fin de semana. | ALEJANDRO SEPULVEDA

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El confinamiento forzoso ha visto nacer una nueva especie de conductor: el «rebelde». Aquel que no tiene ningún motivo para hacerse a la carretera, pero se la juega. Por aburrimiento. A ese grupo la Guardia Civil le tiene preparado un regalo benemérito: controles en todas las vías de la Isla este fin de semana.

La anterior operación jaula buscaba evitar que los conductores y sus familias acudieran el fin de semana a su segunda residencia, en la Part Forana. Fueron cazados muchos de ellos y a la mayoría se les quitó las ganas de tentar a la suerte. Ahora, los agentes han detectado que algunos conductores salen solos para dar una vuelta. Y con el buen tiempo la tentación se multiplica. Por ese motivo, desde el viernes y hasta hoy por la noche, la Comandancia palmesana ha diseñado un plan para controlar toda la red viaria. Los conductores que no puedan justificar su desplazamiento recibirán una sanción en forma de 600 euros. Que, con la que está cayendo, no es poco.

Nueve detenidos

Mientras tanto, siguen las detenciones de peatones que se saltan el estado de alarma en Balears. En las últimas horas han sido detenidos nueve de ellos: seis en Mallorca, dos en Eivissa y una en Menorca. Uno de los arrestados de Palma es un multirreincidente de 38 años, que ya lleva nueve actas por pasear por el Parc de la Mar.

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Pero no todas las sanciones llegan por tierra. En Illetes, en Calvià, los GEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil) se llevaron una sorpresa cuando patrullaban a bordo de una embarcación y detectaron a un nadador que pretendía llegar al islote de la Caleta, frente a la costa. Para hacer un poco de ejercicio en estos días de confinamiento. Iba vestido con un traje de neopreno y llevaba gafas de natación y aletas. El mar, al mediodía, estaba espléndido. La multa que le cayó, también.