Paula Fornés: Atropello mortal en Mallorca

La defensa reconoce que la acusada por la muerte de Paula Fornés «mató a la menor» pero dice «que debe ser absuelta»

| Palma |

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La defensa de la mujer polaca acusada por el atropello mortal de Paula Fornés en Sa Ràpita en 2018 ha reconocido este jueves en el juicio que la mujer «mató a la menor», pero a continuación ha señalado que «tiene que ser absuelta del delito de homicidio imprudente» porque la prueba de etilometría «es nula».

«La noche del 24 de junio de 2018, R.G. conducía el vehículo, y cuando llegó a la Avenida Miramar número 117, mató a Paula Fornés. Eso no se discute». Con estas palabras ha comenzado su alegato final el abogado de la defensa, Miguel Ángel Ordinas, en el juicio por estos hechos en Palma. Los familiares de la menor han abandonado la sala antes de su intervención.

El trágico suceso tuvo lugar sobre las 02.00 horas de la noche del sábado al domingo, el 24 de junio de 2018, la noche de Sant Joan, en Sa Ràpita. Según varios testigos, la conductora huyó tras el accidente. Un joven la persiguió en coche y la retuvo hasta que llegó la Guardia Civil. La mujer dio positivo en las pruebas de alcoholemia. La víctima fue Paula Fornés, una adolescente de 15 años.

La Fiscalía, representada por la fiscal Carolina de Miguel, ha elevado su petición de condena y solicita ahora cinco años, cuatro meses y 15 días de prisión. Por su parte, la acusación particular ha mantenido su petición de 11 años de cárcel, y la defensa, ejercitada por el abogado Miguel Ángel Ordinas, ha reiterado la solicitud de libre absolución.

Además, en caso de condena, la defensa pide tener en cuenta las atenuantes de reparación del daño -por unas cantidades consignadas en el Juzgado- y de embriaguez. El juicio, celebrado en el Juzgado de lo Penal número 3 de Palma, ha durado tres días.

A lo largo del caso, la defensa ha centrado su estrategia en alegar que la mujer no fue debidamente informada de sus derechos porque, asegura, no entiende español. Por eso, entiende que «no se puede valorar» la prueba etilométrica y por tanto «no hay tasa objetiva de alcohol». «La acusada mató a la menor, pero tiene que ser absuelta del delito de homicidio, porque la prueba etilométrica es nula», ha dicho.

El abogado ha criticado la actuación de la Policía Local de Campos por no llamar a un intérprete a pesar de que la mujer marcó esa casilla en la información de derechos. «Lo que pasó es que era San Juan, había fiesta en Sa Ràpita, cambio de turno... ¿y ahora vamos a llamar a un intérprete?», ha enfatizado Ordinas, que considera que cuando la acusada estaba en dependencias policiales «ya es culpable, ya estaba condenada allí».

«Como ciudadano me avergüenzo de la Policía Local de Campos», ha dicho el abogado, que ha razonado también que una prueba de contraste, pasadas horas desde la detención, ya hubiera sido «ineficaz».

El abogado ha insistido en que la mujer sólo maneja expresiones básicas en español, «como un marroquí que llega a Mallorca», pero que en el caso de la información de derechos y lo relativo a la etilometría «no es un lenguaje vulgar» sino «jurídico» y «científico».

El letrado ha declarado que «en ningún momento se ha cuestionado» que la acusada fuera la autora del atropello. Cabe destacar que la mujer se acogió a su derecho a no responder a los interrogatorios de las acusaciones y sólo contestó al de su abogado.
Por ello, en el juicio la mujer no admitió, ni tampoco negó, que la noche de los hechos condujera el vehículo o que hubiera bebido, porque el jurista no le formuló preguntas al respecto.

No obstante, en junio de 2018, sí prestó declaración. La transcripción ha sido leída en el trámite documental de la vista. Entonces, la mujer contó que había ido a la playa a celebrar San Juan con otras personas, que cogió el vehículo para ir, y que bebió mucho vino.

Con todo, la declaración fue confusa en cuanto a quién conducía el coche: señaló que se había subido al coche con las otras personas, pero que en el momento del accidente estaba sola, que creía que había atropellado a alguien y que no sabía quién iba conduciendo.

También mencionó que llamó a un amigo y que le dijo: «Por cinco segundos con el móvil me he despistado y no sé qué ha pasado», una frase que u testigo dijo haber escuchado.
La defensa también rechaza que el permiso de conducir que la mujer entregó en el momento de la detención sea falso.

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