Madre e hijo, en una fotografía registrada unos años atrás.

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El hijo de Gloria Zavala, la mujer asesinada en s’Arenal, tenía planeado desde hacía tiempo fugarse de la Isla en compañía de su novia.

Según información a la que ha tenido acceso Ultima Hora el círculo de amistades del chico era conocedor de las intenciones del menor -que sigue desaparecido junto a su novia- y que llevaba algún tiempo recabando dinero para su marcha. El núcleo más próximo de amistades jamás comentó a sus compañeros sus intenciones de atentar contra su madre. De hecho, a todos ellos les extrañó mucho lo sucedido porque «discutían como cualquier madre con su hijo, pero nunca vimos nada raro», señalaba uno de los chicos pertenecientes a un grupo de orientación social en el que participaba el menor fugado.

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Por otra parte, a falta de confirmación oficial por parte de los investigadores y sin cerrar ningúna hipótesis, todo apunta a que el crimen se produjo -en fecha aún sin determinar- en el interior de la vivienda ubicada en la carretera Militar 278.

El Grupo de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía trata de esclarecer el día exacto en el que se produjo la muerte de Gloria Zavala. Uno de los datos más relevantes que ha trascendido es que el menor colocó el candado en el garaje el viernes. Esa noche , los responsables del caso sospechan que Gloria fue atacada mortalmente. Su móvil dejó de funcionar a las 21.15 horas, cuando estaba wasapeando con su jefe del parque acuático del Aqualand y se desconectó para siempre. Del mismo modo, han sido varios los testigos que han declarado en sede policial que eran constantes en los últimos días las discusiones y las peleas entre madre e hijo. Al igual que todos los entrevistados también han comentado que la relación entre la novia del menor -también desaparecida- y Gloria era muy mala.

Otro detalle de la investigación es que la Policía Nacional no ha encontrado ni el bolso, ni el móvil, ni los efectos personales de la mujer. Y que podrían haber sido arrojados a la basura por su verdugo. Antes de interponer la denuncia de la desaparición, el menor accedió a las redes sociales de su madre y borró todas las fotografías, vídeos, contactos y eliminó el Instagram. Su intención, según los investigadores, tratar de borrar su rastro.