La Policía Nacional lleva a cabo la 'operación Pork', contra la distribución de carne en mal estado en Calvià. | Ultima Hora (Youtube)

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La Policía Nacional procedió a la inmovilización de más de 2.000 kilos de género e intervino medios como la máquina de vacío y etiquetadora en la empresa cárnica de Calvià en la que se detuvieron a cuatro personas por distribuir y comercializar carne en mal estado, alguna caducada desde 2016, entre otras irregularidades de carácter administrativo y laboral.

La denominada 'operación Pork' se inició al tener conocimiento de las posibles irregularidades laborales que podría estar cometiendo una empresa con sede en el polígono de Son Bugadelles, en Calvià, y culminó con actuaciones y registros en varios establecimientos, en las que participaron agentes de la Policía Nacional e inspectores de sanidad de la Conselleria de Salud, y el posterior arresto de cuatro personas.

En la operación se contó con la colaboración de la Policía Local de Calvia para la inspección de los nueve vehículos que tenía la empresa, resultando que seis de ellos no disponían de la ITV en vigor.

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Un capítulo destacado ocupa la relación de ilícitos atestiguados por trabajadores actuales y antiguos de la empresa, que evidenciaron el abuso laboral a lo que eran sometidos los empleados. Según estos, debían realizar jornadas laborales de incluso 84 horas semanales, cobrando cantidades de entre 1.000 y 1.200 euros mensuales, sin derecho a pagas extra e incluso sin derecho a vacaciones o siendo éstas limitadas.

Otras de las irregularidades detectadas fueron los despidos improcedentes por coger bajas laborales por accidentes en la propia empresa o por haberse detectado una enfermedad, u obligar al trabajador a emplear vehículos que no estaban en condiciones de circular para transportar el género.

En las declaraciones de los trabajadores se evidenciaba la posibilidad de que existieran serias deficiencias higiénicas en la empresa, por lo que se contactó con la Conselleria de Salud del Govern Balear, la cual ya había realizado cinco inspecciones en la empresa desde el mes de diciembre pasado, acordándose la planificación de una operación conjunta.

En esas cinco inspecciones anteriores, los inspectores de sanidad detectaron la elaboración y distribución de productos careciendo de autorización, como carne despiezada y hamburguesas, así como gran cantidad de productos caducados y carne fresca y congelada sin ningún tipo de etiqueta. También productos con etiquetas de proveedor eliminadas y etiquetas propias falsificadas con fechas y registros ficticios.