Imagen de la tortuga disecada confiscada por la Guardia Civil. | Guardia Civil

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El Servicio de Protección de la Naturelaza (Seprona) de la Guardia Civil investiga a dos personas de Sant Joan que estaban en posesión de una tortuga verde disecada sin documentación, que ha sido intervenida.

La incautación tuvo lugar a raíz de que el Seprona tuviera conocimiento de la comercialización de una tortuga marina, de la especie tortuga verde (Chelonia Mydas), procedente de los océanos Atlántico y Pacífico, ha informado el instituto armado en un comunicado.

Esta especie cuenta con el mayor grado de protección, al estar catalogada como en peligro por la Unión Internacional para la conservación de la Naturaleza (IUCN) y por el Convenio CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) que prohíbe la comercialización de esta especie, sus partes y derivados.

Los agentes investigan a dos personas por un supuesto delito contra la flora y la fauna, al no tener documentación que ampare una procedencia legal de la tortuga y por comercializarla.