Kilómetros y kilómetros de la carretera entre Andratx y Estellencs ofrecen un panorama desolador, como se aprecia en la imagen. | G. Picó / Michels

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«Pasarán 15 ó 20 años como mínimo para que esta zona vuelva a parecerse en algo a lo que era antes, se han acabado las excursiones por aquí, y a ver con qué ilusión vuelve la gente que vive o tiene casas por esta zona a sus viviendas». El comentario lo realizaba ayer un veterano miembro de los equipos de emergencia que recorrió la carretera de Andratx a Estellencs. Kilómetros y kilómetros de paisaje lunar a cada lado de la vía que generan una inmensa tristeza y desolación. «Estamos hablando de muchas hectáreas quemadas, pero cuando se reabran las carreteras cortadas y la gente vea cómo ha quedado el paisaje seremos conscientes del desastre», agregó.

El incendio que quema desde hace dos días en Andratx ha destruido unas 1.600 hectáreas de masa forestal y, además de la catástrofe ecológica que supone para la Isla, ha dejado decenas de dramas humanos, con vecinos que han visto cómo el fuego ha llegado hasta las puertas de sus casas y ha provocado la muerte de animales, aunque no ha habido que lamentar daños personales.

Más de 300 efectivos de los equipos de emergencias de la Isla y procedentes de la Península continuaron trabajando a destajo durante la jornada de ayer para combatir las llamas, y las labores de extinción se prevé que se alarguen durante los próximos días.

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Por su parte, a Samuel G.H., el vecino de Son Curt de 71 años que supuestamente realizó una quema de rastrojos en su vivienda que provocó el incendio, la Guardia Civil le imputa un presunto delito de incendio.

Al respecto, el president del Govern balear, José Ramón Bauzá, fue contundente y aseguró que «las imprudencias se pagan». Bauzá manifestó que la «imprudencia de una persona ha provocado un desastre que nos cuesta mucho y ha puesto en peligro la vida de muchas personas».

El acusado, en declaraciones a IB3, negó haber causado el incendio y desconocer las causas que lo provocaron.

En cuanto al fuego, el frente que amenazaba s’Arracó había sido controlado ayer tarde y el más preocupante era el que se dirigía hacia Estellencs todavía sin controlar. Ayer noche, la superficie afectada por el fuego era de 2.000 hectáreas, aunque se estimaba que había 1.600 arrasadas porque han quedado ‘islas’ en este perímetro sin arder.