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Servicio completo de droga y sexo. La Policía Nacional detuvo este fin de semana a cuatro personas en una operación contra un prostíbulo de Son Gotleu que además funcionaba como punto de venta de cocaína. El dispositivo fue bautizado como 'operación Betty Boop' en honor a la responsable del local por el Grupo de Estupefacientes de la Udyco (Unidad contra la delincuencia y el crimen organizado). La 'madame', de 61 años y conocida como 'señora Betty', se encargaba de la distribución de los estupefacientes. Junto a ella, que ya había sido detenida por delitos de prostitución, fueron arrestados el hombre que le facilitaba la droga, un español de 53 años y dos mujeres que trabajaban en el local, una paraguaya y otra brasileña.
Además del delito de tráfico de drogas, la Policía Nacional imputa a la principal detenida de un delito relativo a la prostitución, dado que se quedaba con parte del dinero que recaudaban las mujeres que ofrecían servicios en el local. Una de las mujeres está en situación irregular.
La investigación del punto de venta arrancó hace varias semanas. Tras distintas pesquisas se puso en marcha la operación en la madrugada del sábado. Los agentes efectuaron registros en la casa de citas y en el domicilio del proveedor de los estupefacientes, una persona con antecedentes por tráfico de drogas. En la casa de cita encontraron unos 1.630 euros en efectivo y 11 gramos de cocaína. En la residencia del presunto proveedor, los agentes se incautaron de un total de 60 gramos de cocaína. En este domicilio había además 447 gramos de hachís y más de 600 de lidocaína, sustancia que se emplea habitualmente para cortar la cocaína. En la casa había además balanzas de precisión y otros elementos para pesar y distribuir la droga.
Por otra parte, agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron también el pasado sábado a un joven de 16 años por un delito por robo. El menor había ido a las inmediaciones del hipódromo de Son Pardo, donde supuestamente contrató los servicios de una prostituta. Más tarde, pegó un tirón a la misma mujer y le arrebató el bolso. La víctima consiguió tirarle de la moto en la que iba, por lo que el joven huyó y dio el alto a una furgoneta. Más tarde, él también denunció a la policía que la mujer le había intentado agredir. Sin embargo, cuando los policías interrogaron a ambos, el menor admitió haber robado el bolso a la prostituta, si bien negó haber mantenido relaciones con ella.