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Los cerca de 700 pasajeros del barco «Federico García Lorca» de la compañía Balearia realizaron ayer un viaje que quedará en el recuerdo de muchos de ellos. Uno de los pasajeros se lanzó al agua y la tripulación del ferry, que cubre el trayecto Palma-Eivissa-Dènia, tuvo que activar el dispositivo de emergencia previsto para estos casos.

El barco salió de Palma a las ocho de la mañana y alrededor de las 10.30 atracó en Eivissa. Una hora después partió hacia Dènia. Cuando se llevaba media hora de travesía, la tripulación se dio cuenta de que un pasajero, de unos 30 años de edad, se había lanzado al agua desde la parte trasera. Por este motivo se activo el dispositivo establecido en situaciones de hombre al agua. El barco detuvo su marcha, la tripulación lanzó un salvavidas y unas boyas de referencia para saber donde estaba el pasajero y la embarcación viró hasta situarse junto a él. Varios miembros de la tripulación fueron a rescatarlo en un bote de salvamento, pero se negó a subir. Durante unos 20 minutos estuvieron «negociando» y al final lograron convencerlo y lo llevaron de nuevo al «Federico García Lorca».

Los agentes de policía que viajan a bordo del «fast ferry» se hicieron cargo de la persona que se lanzó al mar. Este pasajero fue a la popa pasando por debajo de una cadena que impide el paso a una zona restringida y se lanzó al mar. Varios pasajeros indicaron que momentos antes de tirarse al agua había discutido con su compañera. El barco llegó a Dènia con una hora de retraso.