TW
1

La situación se nos está yendo de las manos, aunque no lo queramos ver. Las cifras están claras y son muy preocupantes. Un tercio de los adolescentes pasa más de cinco horas al día conectado a internet a través del móvil, porcentaje que los fines de semana llega casi al 50 %. Pero, por si esto no es suficiente, en Balears los niños acceden a un smartphone con apenas 11 años, una situación indeseable desde todos los puntos de vista y denunciada por los profesionales que tienen algo que decir en este tema. Los psicólogos llevan tiempo alertando del problema, de su fuerte incidencia en el acoso escolar, en los suicidios infantiles, en las agresiones sexuales y en los embarazos en la adolescencia, como consecuencia de un consumo indiscriminado de pornografía, recomendando que se retrase hasta los 16 años la edad de acceder a esta tecnología, en otros países la amplían a los 18 años, pero nosotros nos limitamos a mirar hacia otro lado, sin abordar, de una vez por todas, los hechos y adoptar medidas urgentes para poner fin a este estado de cosas.