Mica Cañellas, mostrando su nuevo libro. | Click

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Mica Cañellas, alcohólico, pero que no bebe desde hace 15 años, y creador, además, de Las ovejas de Mica, grupo que ayuda, a base de terapias, a que el alcohólico deje de beber, que durante años realizó de forma presencial y que desde la pandemia lo hace on line, está de enhorabuena por dos cosas.

Una, porque el Consell de Mallorca le ha concedido el premio Jaume II por su labor realizada en colegios de la Isla previniendo a los alumnos sobre el alcoholismo y sus efectos, «de lo cual me alegro, y no por mí, que soy quien lo recibo, sino que, ¡por fin!, una institución como el Consell reconoce la labor que estamos haciendo en este campo». Y dos, porque acaba de publicar un libro, Cómo dejar de beber en un año, que se puede adquirir a través de Amazon. «Es un libro que, en cuanto a lo que trata, y sobre todo respecto a las pautas que marca para dejar de beber en un año –asegura– es único en el mundo, o si lo prefieres, es el primero que se ha escrito abordando el tema como lo hago yo. Por lo que, cuando la persona que tiene problemas con el alcohol lo lea, observará que cada capítulo viene a ser un día en la vida del alcohólico, o lo que es lo mismo, un día de su vida. Por ello Cómo dejar de beber en un año debe leerse día a día, sin adelantarse, capítulo a capítulo, sin saltarse ninguno para luego volver a él, sino leerlo desde el primero al último… Ya digo, uno cada día, y luego seguir las pautas que marco en él, sobre todo la de los capítulos de la parte conductual, dado que el libro se divide en cuatro apartados: el conductual, en el que, repito, hay que seguir los puntos que señalo; el cognitivo, el emocional y el de habilidades sociales. Vamos, que a medida que el lector vaya leyendo verá cómo leerlo para sacar el mejor provecho de él», explica

Más de 10.000 personas

Lo bueno de Mica es que todo cuanto dice sobre el alcoholismo es con conocimiento de causa, ya que ha sido un esclavo del alcohol hasta hace quince años, cuando no solo lo dejó, sino que, además, decidió ayudar a otros presos de él, a través de Las Ovejas de Mica. «A través de la asociación he tratado a más de 10.000 alcohólicos, primero en reuniones que hacíamos en un local de Palma, cerca de avenida Argentina, y a raíz de la pandemia, vía on line, que ofrece más ventajas que las presenciales, puesto que al hacerse vía videoconferencia, no hace falta que salgas de casa, o de dónde te encuentres, con lo cual evitas desplazamientos y aparcamientos, ya bien buscándolos, ya bien pagándolos. Y encima, nos seguimos viendo las caras, lo cual es fundamental. Naturalmente, se paga una pequeña cuota, pero que sale mucho más barata que si tienes que acudir a un lugar, como antes, teniendo que hacer lo que he apuntado un poco más arriba: desplazarte, gasto de gasolina, conseguir aparcar...».

Todo basado en su experiencia

El motivo por el cual ha escrito Cómo dejar de beber en un año –«el quinto libro escrito por mí, que he editado con Pedro Sastre», recuerda– es para que llegue a la gente sin muchos recursos, a través de Amazon, «y también para que lo lean aquellas personas que por su condición social y profesional, como padres de familia, políticos, médicos, arquitectos, etc., prefieren quedar en el anonimato, cosa que no podían cuando hacíamos los encuentros de forma presencial».
Lo mejor de Mica es que ha bajado a los infiernos más profundos del alcohol, pero también ha sabido salir de ese abismo, por lo cual puede contar como lo ha hecho. Y no solo contar, convencer, pues está ahí, sin probar una gota desde hace tres quinquenios, lo cual anima al que bebe a seguir sus pasos, o cuando menos a intentarlo, pues si él ha podido –seguro que se lo plantea así–, ¿por qué no podré yo también?

Mica Cañellas sigue alertando a los escolares sobre el alcoholismo y sus consecuencias
Una de las charlas de Mica Cañellas.

«De los muchos que lo intentan, a base de fuerza de voluntad, siguiendo unas pautas, bastantes consiguen dejar de beber sin olvidar que siguen siendo alcohólicos, lo que significa no poder tomar, siquiera, un bombón con alcohol, pues si lo hicieran volverían al grado de alcoholismo que tenían, lo cual significaría tener que volver a comenzar desde el principio, lo cual, no todos los que recaen, están dispuestos a hacerlo. O lo que es peor, ni siquiera lo intentan. Por tanto, una vez conseguida la sobriedad, a base de fuerza de voluntad, se debe de evitar el alcohol».

Y, además, ha estudiado

Si él comenzó a beber desde temprana edad –casi era adolescente–, «hoy también se empieza a beber siendo un chaval. Posiblemente a los 12 ya hay quien bebe, y a los 13 los hay que ya están enganchados. Por eso, hay que prestar mucha atención a los adolescentes… Por eso, sigo acudiendo a colegios, privados y públicos, a explicar a los alumnos los problemas a los que da lugar el alcohol. Y se lo explico desde mi propia experiencia. Y hasta la fecha, corriendo todo por mi cuenta y con gente que apoya la causa. Afortunadamente, desde hace poco, los que mandan en nuestra comunidad han empezado a apoyarnos… Y es que no bastan las campañas contra el alcohol que se hacen a través de la tele y otros medios... Al alcohólico, una vez que reconoce que lo es, hay que decírselo cara a cara, partiendo de la experiencia, para que vea que habiendo sido dependiente del alcohol, con esfuerzo ha podido liberarse. Que eso es posible, y más si es otro alcohólico el que te está ayudando».

Seguiremos

Mica no solo se ha autorredimido y ayudado a redimir a otros miles de alcohólicos, sino que, además, ha estudiado. Sí, se ha licenciado en Psicología, es sanitario, ha realizado estudios completos de Psicoanálisis, «y además de todo eso, he hecho en diez ocasiones el Camino de Santiago, casi todas ellas desde el punto más lejano. Un camino que me ha demostrado que, físicamente, estoy bien, muy bien diría yo, y que me ha ayudado a meditar, pues lo he hecho solo. Y caminando en solitario tienes tiempo para pensar. Y todo eso, hace 16 años, no hubiera imaginado que pudiera hacerlo... Y es que por entonces era un dependiente del alcohol. Por tanto, si yo lo he conseguido, cuando menos intenta conseguirlo tú. Nada es imposible si uno, primero, reconoce que es un enfermo, puesto que el alcoholismo es una enfermedad, y segundo, si otro lo ha conseguido, tú también puedes lograrlo. A través de Las Ovejas de Mica hemos recuperado a muchas de esas personas, y ahora, seguimos trabajando con ellas, y con el libro de Cómo dejar de beber en un año, vamos a seguir haciéndolo… Porque si yo pude, repito, ¡tú también podrás».

Para más información sobre el libro (de cómo conseguirlo) y cómo contactar con la asociación, conectaros a alcoholismoencasa.com. Os atenderá Judith.