Los barcos llegarán mañana al puerto pesquero de Palma y el viernes participarán en El Molinar en el encuentro Ran de Mar | Jaume Rossello

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Una decena de embarcaciones tradicionales procedentes de diferentes puertos del Mediterráneo francés y catalán alcanzaron este martes el Port de Sóller. Forman parte del ‘Estol d’embarcacions tradicionals de Port-Vendres al Port de Sóller’, una antigua travesía marítima rescatada con el objetivo de «recuperar los lazos históricos, comerciales y culturales, que unen al puerto mallorquín con los del sur de Francia», explicó el artesano náutico Jaume Amengual, promotor del encuentro junto al Museu Marítim de Mallorca, ambos dedicados a la recuperación del patrimonio marítimo de Balears.

A las naves llegadas de Port-Vendres, Cotlliure o Banyuls, del sur de Francia; Escala, Mataró y Badalona, de Catalunya, y de Ciutadella, se les sumarán otras embarcaciones de vela latina de distintos puntos de Mallorca. Todas ellas participarán en una travesía alrededor de la Isla que se extenderá hasta el próximo lunes 9 de agosto, cuando tomarán rumbo a sus puertos de origen. En el marco de este encuentro se han organizado conciertos, conferencias o visitas guiadas entre otras actividades.

El detonante del estol se encuentra en la restauración del ‘pailebot’ Miquel Caldentey, iniciada en 2008 en Mandirac, Narbona. Construida en 1913 en los astilleros Llompart de Palma, esta goleta se dedicó hasta 1973 al transporte de los productos de Sóller a los puertos franceses y catalanes. La idea de los organizadores es que la expedición se repita en los próximos años con la Miquel Caldentey en cabeza, cuando su reparación haya concluido.

Tras finalizar su actividad de cabotaje y pasar de mano en mano, habiendo sido declarada en 1988 Monumento Histórico Nacional por las autoridades francesas, la Miquel Caldentey quedó abandonada en el puerto de Canet de Mar. Entidades y particulares dieron la voz de alarma dado el lamentable estado de la embarcación y el ayuntamiento de Port-Vendres y la Associació d’Amics del Miquel Caldentey promovieron entonces su restauración. Desde marzo de 2020 flota en los muelles de Port-Vendres, donde se ejecutarán las últimas fases de los trabajos: el aparejo, la motorización y la disposición interior de la nave.

Las embarcaciones llegarán mañana al puerto pesquero de Palma, y el viernes participarán en la décima edición del encuentro Ran de Mar, en El Molinar. El sábado se dirigirán al archipiélago de Cabrera para conmemorar su 30 aniversario como Parque Nacional y el domingo concluirán su programa de actividades en Santanyí, donde el escritor Sebastià A. Adrover presentará a los tripulantes su investigación ‘Diari de l’expedició santanyinera al voltant de Mallorca, 1899’, y en Portocolom, donde serán recibidos por la Associación de Vela Llatina.

El encuentro de hoy ha sido impulsado por los ayuntamientos de Sòller y Port-Vendres, en una muestra de hermanamiento y en colaboración con distintas entidades particulares, como la Associació França a la Vall de Sóller. La relación entre el port de Sóller y el sur de Francia se remonta varios siglos atrás. El comercio con los puertos del Golfo de León era habitual dado el aislamiento tradicional de la Vall mallorquina, que hizo del mar su principal vía comercial y halló en la exportación de cítricos y otros productos una gran fuente de ingresos.