El joven Pau Cifre, tras coronar el Pi de Sant Antoni en Pollença. | Pere Bota

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El joven Pau Cifre, de 16 años, ha coronado este miércoles el Pi de Pollença a las 20.27 horas. Tras un único intento de otro pollencí, Cifre —que es campeón de Judo de las Baleares— ha conseguido llegar a la ramera y romper la bolsa de confeti, que sustituye desde hace años un gallo vivo. El joven, ha subido la primera parte rápidamente, y en escasos minutos ya se situaba en la segunda cuerda.

Desde ahí, ha descansado y ha aprovechado para pedir agua. Después de reponer fuerzas, ha continuado hasta llegar la parte más alta del tronco muy emocionado. Precisamente en honor a su profesor de judo que falleció, ha atado una camiseta en la ramera, mientras lanzaba un beso al cielo. Cabe destacar que en esta edición, la subida de los menores de edad estaba prohibida, una «norma no escrita» según aseguraba el propio alcalde, Martí March al anunciar la medida.

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En esta edición, ni saïm, ni lluvia, ni un pi torcido han ensuciado la jornada, que ha transcurrido sin incidentes destacados y que algunos de los participantes han tildado de «demasiado perfecta». Precisamente, el árbol cargado de gente e intacto ha llegado a Pollença más pronto que nunca. A las 18.20 h ya estaba a dos curvas de llegar a la Plaça Vella, aunque en la última (la más complicada), el trabajo se ha enredado durante más de media hora. No ha sido hasta las 19.06 h cuando han logrado pasar este último tramo y empezar las tareas de colocación.

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Poco más tarde, a las 20.07 horas, Pep Martorell ya lo había plantado, pero el éxito y la rapidez no han sido casualidad. Un megáfono iba narrando las necesidades de la organización para que toda la gente atendiese y colaborase en su colocación. «Respetad las marcas del suelo y dejad espacio para plantar el árbol», se oía a través de los altavoces. Se trata de una de las novedades que ha permitido agilizar el trabajo, eso sí no sin antes embadurnar el árbol de jabón blando hasta la segunda cuerda.