Un momento del taller. | Cati Amores

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Cuando llega el final del mes de septiembre son muchas las personas que creen que es también el final de la temporada de higos. Nada más lejos de la realidad. Más de una veintena de personas apasionadas de este fruto participaron ayer de un taller práctico de aprovechamiento y conservación del higo impartido por el experto, Montserrat Pons. Una jornada en la que quedó demostrada la versatilidad de esta fruta a la que bien conservada podemos comer durante todo el año en sus diferentes formas.

La finca de experimentación Son Mut Nou, en Llucmajor, fue el escenario para esta clase magistral en la que los asistentes pudieron aprender a secar los higos para su conservación y descubrir los numerosos productos que se pueden crear con ellos. Café, mostaza, vinagre, pan, vino, aceite o incluso champagne son solo algunos ejemplos.

Sin embargo, la jornada fue mucho más que eso. La pasión y sabiduría por esta flor de Montserrat Pons hizo que el taller se convirtiera en una clase magistral de variedades, de historia y de cultura popular.

No faltaron tampoco las catas. Algunas directamente del árbol y otras traídas por los propios participantes que aprovecharon la ocasión para consultar a una de las personas que más conoce los higos del mundo de que variedad eran los suyos.

Este taller se imparte este 2023 por tercer año consecutivo y sigue atrayendo a interesados de todos los rincones. Una chica valenciana explicó que había venido especialmente a la Isla en estas fechas para poder asistir al curso. Muchos otros repetían experiencia, « la higuera es un árbol sencillo, rústico y que siempre me ha entusiasmado. Su sombra y su fruto siempre hacen disfrutar a quién le rodea», contaba uno de las asistentes.

Al final, una conclusión clara, pan con sobrasada, higos y champange son uno de los mayores placeres del mundo.