Un dimoni (que no es el que agredió a la música de la banda de Son Rapinya) le intenta robar la gerra a una pagesa, mientras otra la ayuda a ‘defenderse’ entre risas.

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El Ajuntament de Santa Margalida ha decidido tomar medidas de seguridad para la próxima edición de la Beata después del incidente ocurrido en la celebración de este año. Tras la denuncia pública de una agresión sexual hacia una de las integrantes de la banda de música de Son Rapinya, el alcalde, Joan Monjo, se reunió el martes por la tarde con los organizadores de la Beata, así como con el colectivo de los dimonis para tomar una decisión «conjunta y consensuada».

En la reunión se acordaron principalmente tres medidas que se concretarán durante el año, pero que a grandes rasgos consistirán en un mayor control del colectivo de los dimonis. Así, Monjo prevé que se haga un control de alcoholemia antes de salir a la Processó, ya que considera que este es un «elemento catalizador» de este tipo de conductas machistas, así como de cualquier otro tipo de violencia.

Además, los dimonis tendrán que ir identificados, aunque el alcalde no sabe todavía de qué manera se materializará esta identificación, probablemente con un número. «Hay unos doscientos dimonis, y hay cinco o seis que se pasan. Nosotros ya sabemos quiénes son y les prohibiremos que participen», ha lamentado Monjo quien ha añadido también que «se reducirá el número de integrantes, para minimizar el desmadre».

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Las declaraciones del alcalde llegaron después de las quejas del PSOE que lamentaban «falta de contundencia y tardanza» en la actuación del equipo de gobierno en torno a la agresión sexual.

En este sentido, el portavoz socialista, Xisco Bergas, ha agradecido el «cambio de opinión» de Monjo, aunque ha cargado con el PP, quienes «no se han ni pronunciado aunque la Regidoria de Festes es suya». Respecto de las medidas propuestas por el alcalde, el PSOE las considera «adecuadas».

Aun así, Bergas asegura que «no es el alcohol el principal problema, sino que es el machismo y también se tienen que tomar medidas preventivas o de concienciación en ese sentido». Además, desde el PSOE defienden la necesidad de que se elaboren unos estatutos para esta fiesta, que «es de las pocas que no los tienen».

Eso ayudaría a minimizar discusiones y confrontaciones a la hora de organizar la fiesta y también tendría que incluir medidas de seguridad para evitar situaciones como las de esta edición, según los socialistas: «Hace años que reivindicamos tener una normativa escrita».