Los padres de Umma, de 11 años, tuvieron que subir la silla de ruedas a peso al llegar del hospital. | Juanjo Roig

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Umma, una niña de 11 años que vive en Inca y que sufre una minusvalía a raíz de una enfermedad neurodegenerativa, se encontró ayer por la mañana con una desagradable sorpresa al bajar del ascensor de su casa con su madre, Marcela Quintiero. Unos desconocidos habían sustraído la rampa de madera que su padre, Diego Mantovani, había construido para que Umma pudiera salir con más facilidad de la finca donde residen, en el barrio de Crist Rei.

Umma y su madre tenían cita médica en el hospital de Son Espases y tuvieron dificultades para poder superar los dos escalones de la entrada, algo que con la rampa era cuestión de segundos. Marcela Quintiero explica que «cada día sacábamos la rampa que se guardaba en el interior del portal, pero hoy ya no la hemos encontrado». El lunes por la noche la pieza aún estaba «porque la vimos, pero una vecina nos ha dicho que a la siete y media de la mañana ya había desaparecido». En los escalones interiores hay instalada otra rampa de forma permanente y Diego Mantovani se pregunta «qué interés debe tener para alguien un trozo de madera que para nosotros, y sobre todo para Umma, es vital para que pueda salir con mucha más facilidad de casa».

La familia vive en una finca del barrio de Crist Rei desde hace un año.

Solidaridad

La familia publicó los hechos en redes sociales, «por si hubiera sido un error de alguien, porque no me cabe en la cabeza que pueda haber tanta maldad para hacer esto de forma premeditada». La indignación de los inquers se mostró a los pocos minutos, a la vez que las publicaciones se llenaban de comentarios solidarios, al ser la niña una chica conocida en Inca gracias a la campaña ‘Alas para Umma’, de Punts amb Vida. Incluso ya hay quien se ha ofrecido a construirle una nueva rampa de acceso. Mientras, los padres meditan si denunciar el robo, «aunque sea un cacho de madera sin valor económico». Algunos vecinos informaron al grupo de WhatsApp de la finca por si todo hubiera sido fruto de un malentendido.

Punto de vista
Elena Ballestero

Falta empatía y justicia social

Elena Ballestero

Sobraría decir que no es culpa de nadie estar enfermo y que facilitar el acceso a la vivienda y a los espacios públicos no es solo un deber de las autoridades, empresas y ciudadanos sino también    un derecho básico universal. Por desgracia el día a día nos demuestra que la falta de empatía es la mayor discapacidad de una sociedad a la que cada vez le cuesta más dejar de mirarse el ombligo.

El apunte

Umma tendrá pronto un nuevo vehículo adaptado a sus necesidades

La entidad inquera Punts amb Vida ha finalizado la campaña solidaria ‘Alas para Umma’ para adquirir una furgoneta adaptada para la niña y su familia. Las aportaciones se lograron a través de la venta de pulseras y con eventos, como una carrera del colegio Sant Francesc.