Más de un año después de producirse la tala del centenar de pinos en el ANEI de Cala Vinyes, la todavía presencia de los restos vegetales, ya completamente resecos, constituyen un auténtico polvorín en una estación con grave riesgo de incendios. | Pedro Aguiló Mora

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El promotor inmobiliario que, en mayo de 2018, taló de manera ilegal 98 pinos centenarios en un solar de Cala Vinyes (Calvià) calificado como Área Natural de Especial Interés (ANEI) tiene siete meses para restituir el mal causado. La Agencia de Defensa del Territori (ADT), organismo dependiente del Consell de Mallorca, ha concluido el expediente sancionador contra el infractor, quien, a partir de ahora, tiene dos meses para presentar un proyecto de reforestación que incluya la retirada de los pinos derribados, la gestión de los restos vegetales resultantes y la plantación de 98 nuevos pinos; con la obligatoriedad de que estos deben ser del mismo tamaño que los arrasados. Es decir, no valdrá con la plantación de ejemplares jóvenes que adquieran las dimensiones requeridas hasta dentro de varias décadas.

Una vez presentado el proyecto y éste tenga el visto bueno, tanto del Consell de Mallorca como de Ajuntament de Calvià, el ‘aserrador’ de Cala Vinyes tendrá siete meses para llevar a cabo los trabajos de reforestación. De no cumplir con el plazo establecido o directamente negarse a elaborar el proyecto y, en consecuencia, no restituir la ANEI a su estado anterior a mayo de 2018, la ADT impondrá al infractor 12 multas coercitivas (a razón de una al mes durante un año) por un montante unitario del 10 por ciento del valor de cada pino talado.

Desobediencia

De darse este caso, añaden desde la agencia de disciplina urbanística del Consell de Mallorca, la ADT, de forma subsidiaria, retiraría los pinos derribados, gestionaría los restos vegetales resultantes, plantaría los 98 nuevos pinos y luego le cargaría la cuenta al infractor. Aparte de todo esto, recuerdan las mismas fuentes, nada más tener constancia de la tala ilegal, el Consell de Mallorca ya impuso una sanción de 30.000 euros al responsable de la empresa autora de los hechos y puso el caso en conocimiento de la Fiscalía que, sin perjuicio del cumplimiento de las exigencias establecidas por el expediente sancionador, también puede exigir la asunción de responsabilidades penales.

Tal y como avanzó este diario en su edición del pasado 17 de mayo, la ADT denunció días antes al autor de la tala ante el Ministerio Público por un presunto delito de desobediencia a la autoridad, al no cumplir con la medida cautelar dictada por la agencia de disciplina que, a tenor del «grave e inminente» riesgo de incendios forestales, obligaba al promotor inmobiliario a desmantelar el polvorín que supone la presencia de los restos vegetales en la zona ANEI donde se erigían los 98 pinos derribados. Ante tal omisión al mandato de la ADT –agravada por el mencionado riesgo de incendio que supone el amontonamiento de decenas de árboles y ramas resecas– el Consell denunció los hechos ante la Fiscalía. De sustanciarse el citado delito de desobediencia, las consecuencias que se deriven del mismo se unirán a las que lleva parejas el expediente de infracción y a la multa de 30.000 euros ya impuesta al ‘aserrador’ de Cala Vinyes.