Las visitas a la playa de s’Illot se disparan coincidiendo con el inicio de la temporada alta. | Julián Aguirre

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Los autocares de más de 34 plazas tendrán prohibido acceder a la montaña de la Victòria en Alcúdia, más allá del albergue juvenil. El Ajuntament quiere poner freno a la masificación y los problemas circulatorios que afectan a la mayor finca pública de las Illes Balears. Situada en un entorno privilegiado en la bahía de Pollença, la montaña de la Victòria recibe miles de visitantes cada año.

El pacto de gobierno municipal suscrito por el PI, el PSOE y Gent per Alcúdia a principios de legislatura, contempla además la redacción de un plan de usos que tratará de poner freno a los excesos velando por la conservación de un lugar de gran valor medioambiental. El alcalde denunció en el último pleno los «excesos» y «abusos» que se producen en el comedor de la Victoria y en la zona de merenderos de s’Illot visitados por numerosos turistas, pero cuyos gastos de mantenimiento (incluida la electricidad y el agua) sufraga íntegramente el Ajuntament. El Consistorio ha detectado la presencia de grupos organizados de excursionistas que acuden a la Victòria acompañados de un guía y hacen uso de las instalaciones de la cocida y el comedor sacando un uso lucrativo.

La restricción a los autocares en la Victòria, que entrará en vigor de forma inmediata una vez se instale la señalización, no es la única medida protectora aprobada por el Consistorio alcudienc en el municipio. Desde el lunes, los vehículos tanto de residentes como turísticos tienen también prohibido estacionar dentro del casco antiguo de Alcúdia. Los coches podrán circular a una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora para garantizar así las necesidades de carga y descarga de los residentes, pero en ningún caso podrán aparcar en el interior de las murallas, dentro del centro histórico.