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El problema para que prospere un acuerdo entre las tres formaciones de izquierda en Lloseta es el enfrentamiento entre los portavoces del PSOE, Chema Muñoz, y la de Socialistes Independents, Pepi González. «Quiero un pacto de izquierdas en Lloseta, pero no a una persona que en los últimos dieciséis meses se ha dedicado a atacar sistemáticamente a mi partido, al PSOE, el mismo en qué ella había militado desde joven», señaló este lunes Chema Muñoz, portavoz de PSOE.

«Quiero pactos con gente con ganas de trabajar para el pueblo, no con personas que nos acribillan», manifestó Muñoz, y añadió: «Si das amor recibirás amor, pero si incordias todo el día recibirás una paliza». El portavoz de los socialistas llosetins asegura no saber «de qué va» González. «Visto lo que ha hecho, dudo que quiera pactar con nosotros».

El enfrentamiento entre González y Muñoz (y con parte de la agrupación socialista local) tiene el origen en la sucesión del exalcalde Bernat Coll. Muñoz y González, ambos regidores en el gobierno de Coll, concurrieron en las primarias para elegir al sucesor. Ganó Muñoz, pero por un estrecho margen. González denunció públicamente que el censo había sido «manipulado» y abandonó el PSOE tras doce años de militancia. La agrupación socialista se dividió en dos bandos: los que se quedaron y apoyaron a Muñoz y los que marcharon con González y fundaron los Socialistes Independents de Lloseta. Muñoz y González apenas se han dirigido la palabra desde entonces.

Més y SI insisten

Por su parte, Més y los Socialistes Independents insistieron al PSOE en configurar un gobierno de izquierdas. «Pedimos tanto al PSOE como a SI que acepten iniciar conversaciones a tres bandas ya que cada día que pasa el tiempo corre. (...) Un tripartito de izquierdas es posible y ha llegado el momento», reclamó la asamblea de Més en una nota de prensa. Con otro comunicado, SI reafirmó su «voluntad de favorecer un gobierno de izquierdas de mayoría estable», es decir, junto al PSOE y Més. «Nos ponemos a disposición del diálogo y emplazamos a fijar fecha y hora para comenzar conversaciones».


Si no hay acuerdo entre la izquierda, lo más probable es que Chema Muñoz sea elegido alcalde en el pleno de investidura, aun pendiente de convocar. La ley dice que todos los regidores pueden ser candidatos. Será investido el que obtenga la mayoría absoluta de votos o, en su defecto, el candidato de la lista más votada (PSOE).