Vísta aérea de sa Dragonera. | Pilar Pellicer

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La organización ecologista Oceana ha instado este jueves al Gobierno español a ampliar la extensión de la Reserva Marina del Freu de sa Dragonera que el Ejecutivo de Baleares pretende crear y para lo que ya ha iniciado la tramitación.

Oceana ha precisado que tras la decisión adoptada por el actual Govern Balear, al que felicita por su iniciativa, le toca ahora a la Administración central extender esa reserva a las aguas que son de su competencia.

También esta organización considera que el Govern debe además incluir en la reserva la zona norte de la isla, ya declarada Lugar de Importancia Comunitaria, de gran valor ecológico y altamente amenazada.

«La zona propuesta por Oceana alberga hasta siete hábitats esenciales para peces y fondos vulnerables que deben protegerse según la legislación internacional», ha apuntado.

Oceana propone que la zona de conservación marina, que tiene hasta 300 metros de profundidad, abarque 52.385 hectáreas, frente a las 708 hectáreas que ha delimitado el Govern.

Según Oceana, «la zona protegida tendría que ser 70 veces mayor que la anunciada, para contribuir eficazmente a la recuperación de la pesca y preservar especies sensibles y amenazadas».

El Govern ha indicado que la creación de la reserva cuenta con respaldo municipal y de todos los sectores afectados, como pescadores profesionales y buceadores.

La organización ecologista internacional ha alertado de que, «la reserva marina aumentará el grado de protección de parte del actual Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) de sa Dragonera, pero dejará fuera la zona marina del LIC situada al norte de la isla, una de las zonas de mayor interés ecológico, que sufre además las mayores agresiones por parte de la actividad pesquera, por lo que resulta urgente su protección».

Oceana ha recordado que en aguas aledañas a las delimitadas por el Govern, existen entornos que legalmente deben protegerse, como campos de ceriantos, braquiópodos, plumas de mar y crinoideos; fondos de rodolitos; formaciones coralígenas y acúmulos de hojas y rizomas de posidonia.

También diversas especies de corales y esponjas amenazados.

GOB

Por su parte, el GOB confía en que el anuncio de declaración de la nueva reserva marina «sea el primer paso para avanzar significativamente en el incremento la superficie protegida en Baleares, y para recuperar los niveles de gestión que los espacios naturales perdieron durante la pasada legislatura».

En un comunicado, el grupo ecologista ha explicado que el Parque Natural de sa Dragonera comprende únicamente las islas e islotes de sa Dragonera, es Pantaleu, Mitjana y Calafats, pero no incorpora ámbito marino. A pesar de que el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque grafió en el 2001 un entorno marino de protección, la zona no fue incorporada al Parque y no cuenta con ningún tipo de medidas reguladoras.

Así pues, el GOB destaca la necesidad de dotar sa Dragonera de un entorno marino de protección porque «por su condición insular sus sistemas naturales terrestres están íntimamente ligados a los ecosistemas marinos del entorno».

Por ello, aplauden el anuncio de la Conselleria de Medi Ambient de iniciar la tramitación de una reserva marina en el Freu de sa Dragonera, una medida reivindicada por las entidades conservacionistas desde la creación del parque natural, y reclamada los últimos meses también por el Ajuntament d'Andratx y entidades sociales y empresariado de la zona.

Además, la entidad ha querido animar a la Conselleria a que, paralelamente, inicie contactos con la administración central para ampliar la protección a aguas exteriores, de competencia estatal puesto que el ámbito de protección ahora propuesto no incluye la totalidad del LIC y ZEPA SE0000221de sa Dragonera, y «se encuentra a años luz de de la ZEPA marina SE0000519 del Ponent de Mallorca, declarada por el Ministerio de Medio Ambiente el año pasado».

Finalmente, el GOB ha destacado la necesidad de recuperar los niveles mínimos de gestión necesaria en el conjunto de reservas marinas. Según añaden, los recortes aplicados durante la pasada legislatura «han dejado a las reservas casi sin seguimiento científico, y con unos niveles de vigilancia absolutamente insuficientes para garantizar el buen funcionamiento de esta espacios protegidos marinos».