El colegio público Simó Ballester es uno de los centros de la ciudad que en los últimos años se ha concentrado una gran presencia de alumnos inmigrantes. | Guillem Mas

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A petición de la comunidad educativa y tras casi dos años de trabajo, Manacor aplicará el próximo un reparto equitativo de los escolares inmigrantes en los centros educativos del municipio. El objetivo es trabajar por la cohesión social y evitar la segregación de centros.

En el pleno ordinario del lunes, el Ajuntament pondrá los recursos necesarios para garantizar esta decisión, comenzando por la designación de un equipo técnico formado, como mínimo, por la mediadora intercultural y dos técnicos de Servicios Sociales y Educación.

Este departamento velará por la matriculación de los alumnos a los centros adjudicados de oficio por el Govern, valorando las necesidades socioeconómicas de las familias si fuese necesario, además de diseñar un plan de medidas compensatorias para ellas en caso de requerirse.

Este anuncio es de vital importancia tanto para la cohesión social como para la integración del alumnado inmigrante. En las últimas décadas, un par de colegios de la ciudad han sido destino de la mayoría de escolarizaciones de este tipo.