Corregir los efectos del tornado en el Santuari de Lluc costará un millón ochocientos cincuenta mil euros. | ALEJANDRO SEPULVEDA

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Antoni Vallespir, prior del Santuari de Lluc, manifestó ayer a este periódico que la valoración de los daños ocasionados por el cap de fibló ascienden a un millón ochocientos cincuenta mil euros. Estos daños se concretan en el Santuari de Lluc y alrededores más cercanos.

Vallespir añadió que hoy él y su equipo tienen prevista una reunión con responsables de la empresa donde tienen el seguro, para saber con exactitud hasta dónde les cubre el mismo.

Reunión

Una vez concretado este dato, para mañana está anunciada una reunión de los patronos de la Fundació Santuari de Lluc, donde en principio se tiene que decidir el camino a seguir para llevara cabo todas las reparaciones.

En este sentido, ya se ha informado de que el president del Govern, además de mostrar su apoyo incondicional, se muestra a la espera de saber si el alcalde de Escorca hara una solicitud formal de zona catastrófica. En principio, pero, parece más viable el camino de solucionar la situación con la cantidad que aporte la empresa aseguradora.

Además, Vallespir quiere agradecer «todas las ayudas que estamos recibiendo, tanto de palabra como económicas y de personas que fisicamente vienen al Santuari y se ponen literalmente a trabajar».

El prior, el gerente y todo el equipo de personas que dirigen el Santuari, reconocen estar viviendo «horas y días de mucha tensión y agotamiento. Pero lo importante es que no ha habido desgracias personales y, además de lo ocurrido aquí, también hay que tener en cuenta los cuantiosos daños que ocasionó el fenómeno meterelógico en las fincas colindantes. Fue algo increíbe, que nunca habíamos visto y esperamos que no se repita nunca más».

A medida que transcurren los días la situación se va normalizando. En cuanto a las tres personas que sufrieron heridas leves, su estado es plenamente satisfactorio. Antoni Vallespir hace una llamada a la esperanza y repite su agradecimiento.