Joan Jaume Mulet (derecha) durante un pleno del Ajuntament de Llucmajor. | S. Amengual

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El alcalde de Llucmajor, Joan Jaume Mulet (PP), se mostró ayer muy duro con la empresa concesionaria del suministro de agua potable en el municipio, Aqualia, en el transcurso del pleno ordinario de la Corporación correspondiente al mes de julio. Tras dar cuenta del inicio de un expediente informativo contra Aqualia, Jaume volvió a pedir disculpas a todos los ciudadanos afectados por los cortes en el suministro de agua acaecidos hace dos semanas, al tiempo que tuvo duras palabras para la empresa proveedora del servicio de agua potable.

El alcalde acusó a los responsables de Aqualia de la comisión de «hechos graves», como los de transmitir al Consistorio «información errónea e irreal». Jaume Mulet anunció también que el expediente informativo puede derivar en un expediente sancionador. «En principio, a Aqualia le quedan 10 años de gestión, tras las conclusiones del expediente informativo veremos si le quedan 10 años de gestión. De momento, deberá pagar por el daño ocasionado a los ciudadanos», advirtió Joan Jaume Mulet.

Polémica

Por su parte, el portavoz municipal del PSOE, Joan Jaume Sastre, pidió al alcalde que lleve hasta «el último extremo» el expediente informativo, para, acto seguido, acusar al máximo responsable del Ajuntament de Llucmajor de «gestionar mal» la crisis derivada de los cortes en el suministro.

El edil socialista acusó a Joan Jaume Mulet de «no dar la cara» al no presentarse en la concentración de los vecinos afectados por los cortes, frente a las oficinas municipales de Bahía Grande.

Sin embargo, llegados a este punto, se evidenciaron en el pleno divergencias entre los distintos grupos de la oposición. Mientras el PSOE responsabilizó al alcalde del malestar vecinal, la portavoz del PSM, Joana Lluïsa Mascaró, sostuvo que «no hubo negligencia por parte del Consistorio».

Auditorías

Lo que sí pidió la concejal nacionalista es que se lleve a cabo una auditoría técnica del contrato con Aqualia y de toda la infraestructura de abastecimiento. En este sentido, Joan Jaume Mulet manifestó que el interventor del servicio «ya ha requerido a la empresa un informe sobre el estado de los pozos y de la bombas de propulsión».