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El PSM de Inca denunció ayer el abandono y deterioro progresivo que padecen las casas de la «possessió» de Son Bordils, incluidas en el catálogo municipal de elementos de interés arquitectónico y artístico.

Antoni Alorda, Xisca Vives y Antoni Rodríguez explicaron ayer en la misma entrada de la finca que desde que la «possessió» pasó a la actual propiedad, la Fundació Antònia Alzina, las casas ofrecen un aspecto «lastimoso y deprimente». «Gran parte de los tejados y forjados se han venido abajo y se han derruido premeditadamente dependencias enteras», explicaron. Además, los representantes del PSM denunciaron que «e está produciendo un expolio de elementos constructivos únicos».

«Pedimos al Ajuntament d'Inca que intervenga, pues tiene la obligación de vigilar el cumplimiento de las directrices de conservación y exigir a la propiedad que preserve las edificaciones, puesto que la Fundació es la propietaria pero se trata de un legado histórico que es patrimonio de todos los inquers», manifestó Antoni Alorda, quien explicó que solicitará en el Consell la catalogación a nivel insular de las casas para facilitar la intervención.