Representantes de las diferentes asociaciones de vecinos afectadas por la degradación del antiguo cuartel de Son Busquets. | Alejandro Sepúlveda

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Los vecinos próximos al antiguo cuartel de Son Busquets están en pie de guerra. Además, no ocultan su preocupación por la inseguridad que está generando la proliferación de toxicómanos, delincuentes y vendedores de droga. La degradación de las antiguas dependencias militares, abandono y estado ruinoso de las instalaciones son evidentes. Los residentes no quieren que el barrio se convierta en un segundo Son Banya. «Todos sabemos que en el momento que comiencen a entrar familias con niños aquí dentro los jueces serán muy reticentes a la hora de ordenar desalojos y esto puede acabar convirtiéndose en un nuevo poblado o asentamiento. Mientras tanto, esto es un paraíso para los toxicómanos y los vendedores de droga», comentan algunos de los vecinos.

«La situación actual de Son Busquets y los hechos que están sucediendo son un fracaso y el máximo ejemplo de ineficacia de las Administraciones. Todos se han ido pasando la pelota y cero soluciones a un cuartel en desuso camino de la degradación. Una vez pasadas las elecciones Son Busquets ha dejado de interesar a los políticos y definitivamente ha sido dejado a su suerte. El insuficiente importe de la licitación de la seguridad para los servicios que se solicitaban por parte de SEPES (Gobierno central), propietaria del solar, ha hecho fracasar en dos ocasiones la adjudicación del servicio. Un hecho incomprensible e imperdonable», comenta Yolanda Rodríguez, presidenta de la AA.VV Parc de Ses Fonts-Conservatori.

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«Esto es una vergüenza. Llevamos meses denunciando que esto iba a pasar y el ministerio se lava las manos. Los vecinos nos reunimos con Aina Calvo (exdelegada del Gobierno) y nos engañó. Nos aseguró que antes del mes de diciembre estaría todo arreglado y mira la situación que tenemos. Que no tiren balones fuera. Es competencia del Gobierno de España y queremos que nos den una solución», comenta Fina Orts, presidenta de la AA.VV. Can Redó-Can Roig.

«Tenemos miedo a dejar que nuestros hijos pasen solos por aquí. Hasta que un día de estos no tengamos una desgracia aquí no harán nada», apunta Miguel, un vecino, visiblmente enfadado. Por su parte, fuentes policiales consultadas por Ultima Hora, han confirmado que tienen que acudir con cierta frecuencia por la inclusión de okupas y toxicómanos. A pesar de no ser una de sus competencias, tanto Policía Local de Palma como Policía Nacional tienen que intervenir en pro de la seguridad ciudadana. Ambos cuerpos están trabajando para evitar que las mafias se apoderen de las instalaciones militares.