El mobiliario urbano sufre los estragos del incivismo en Santa Catalina y Es Jonquet

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El pasado jueves las asociaciones de vecinos de Es Jonquet y Barri Cívic de Santa Catalina se reunieron para unir ambas entidades, una forma de cristalizar la colaboración que llevaban a cabo desde hace tiempo. El objetivo es sumar fuerzas para «afrontar los graves problemas que afectan a ambos barrios, la que la mayoría son comunes y van en aumento de año en año».

En un comunicado y bajo una nueva denominación, Associació Barri Cívic de Santa Catalina i Es Jonquet, la entidad señaló que «los vecinos, muchos nacidos en la zona hace más de cincuenta años, hemos visto como la vida en estos céntricos barrios se ha ido deteriorando progresivamente, volviéndose insostenible».

Ambos barrios relatan las situaciones que están viviendo, como «episodios de vandalismo, deterioro patrimonial con multitud de grafitis en las paredes de las casas y hasta en los coches del vecindario», sumado a «los ruidos continuos de noche y de madrugada». La falta de aparcamiento y la concentración de pisos de alquiler turístico ilegal son otros de los conflictos que sacuden la zona.

Miedo vecinal
Los vecinos de ambios barrios señalan que una de las mayores preocupaciones es «el incremento de episodios violentos. Cotidianamente se producen amenazas verbales por parte de algunos gerentes de bares como por parte de algunos de sus usuarios, así como episodios insólitos hasta la fecha de violencia física. Esta situación de enfrentamiento genera miedo entre muchos de los residentes, hasta el punto de evitar pasear por ciertas zonas por temor a recibir insultos, a ser señalados o agredidos».

La refundada asociación vecinal advierte de «la desaparición de la presencia policial que se anunció en verano de 2022 como medida especial, pero que no ha tenido continuidad este verano. La falta de planes de seguimiento de las promesas políticas anunciadas, así como la ausencia policial e institucional en el barrio no hace sino acrecentar la sensación de inseguridad y de indefensión de los vecinos». Por este motivo los residentes reclaman «mayor protección y aplicación de políticas de seguimiento de los problemas que afectan al barrio».