Mujeres que leyeron las cartas escritas por Landa a su hija. | N.Pomar

Este lunes a las 19.10 horas, se cumplieron 80 años del suicidio de Matilde Landa en la prisión de la calle Salas, hoy la biblioteca de Can Sales. Para que su recuerdo no se pierda y en memoria del 80 aniversario de su trágica muerte, el Ajuntament ha homenajeado a esta dirigente del Partido Comunista.

«Fue muy importante para el colectivo de presas republicanas», explicó David Ginard, catedrático de Historia de la UIB, que siguió el rastro de Landa en Palma: «En la guerra organizó la sanidad de la red hospitalaria republicana y asistió a las prisioneras republicanas», añadió.

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Landa se erigió así en uno de los símbolos de la lucha de las mujeres contra la dictadura franquista. Su suicidio en Palma fue un acto desesperado que intentó evitar su bautismo a la fuerza, que iba a ser utilizado por el régimen franquista como propaganda para socavar los ánimos de los republicanos.

Matilde Landa en una conferencia.

Reconocida laica, Landa intentó evitar «la derrota moral de las presas», dijo Ginard. Dejó una hija, Carmen, a la que escribía cartas desde la cárcel. Precisamente estas cartas protagonizaron este lunes una proyección artística de Natxa Pomar, que fueron leídas por mujeres para mantener vivo su recuerdo.

Valentía

El concejal de Educació i Política Lingüística, Llorenç Carrió, señaló que «la valentía de Matilde es la de las mujeres iraníes de hoy que se levantan contra el régimen iraní». Miguel Hernández le dedicó un poema y el grupo Barricada, una canción que llegó a tocar frente a Can Sales: «Matilde Landa, republicana, y las celdas sintieron el vértigo de tu salto mortal».