Vídeo de la Associació Barri Cívic subido a redes sociales. | Twitter: @VeinsBarri

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Viernes, 4.30 de la madrugada. Dormir es un sueño imposible para muchos vecinos del barrio de Santa Catalina. Sea el día de la semana que sea. Cuando aprieta el calor, como sucede las últimas semanas, mucho peor. Decenas de personas continúan la fiesta cuando los restaurantes y locales de ocio echan el cierre. Continúan bebiendo en la calle, charlando, armando jaleo y, en el peor de los casos, terminando en peleas.

Los vecinos denuncian que ya no se distingue entre días laborales y fines de semana. El aumento de turistas y la atracción que causa esta barriada para los extranjeros, hace que la fiesta sea diaria. En este sentido, los residentes recuerdan al Ajuntament de Palma porqué es tan importante imponer el cierre de locales de ocio y restauración a medianoche en barrios residenciales como este, y evitar estas imágenes a diario. «Eso es incompatible con la vida de barrio», le recuerdan los vecinos en un tuit a la concejal ecosoberanista Neus truyol.

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Los vecinos de este barrio palmesano llevan semanas denunciando la situación «insostenible» que viven desde que se eliminaron las restricciones, llegó el buen tiempo y, con él, un aumento espectacular de turistas. La Associació Barri Cívic Santa Catalina ha llegado a asegurar que la zona «se ha magalufizado», aportando como prueba imágenes donde las terrazas se muestran repletas de clientes.

Además, representantes de la entidad vecinal acudieron esta semana al pleno de Cort para mostrar su descontento por los problemas del ocio nocturno y el exceso de oferta de restauración. «No podemos dormir en casa. Un día detrás de otro. Y esto pasa diariamente, con el abuso consciente del ocio nocturno y los propietarios de los locales. Están destrozando el descanso de las familias», señalaron, al tiempo que exigieron reducir un 50 % las terrazas de la calle Fábrica. «Las posturas del Ajuntament son débiles y puro maquillaje, su actuación no es efectiva», han criticado los vecinos

Por su parte, el equipo de Gobierno de Cort se comprometió a incrementar la vigilancia y la limpieza en el barrio de Santa Catalina para evitar los excesos y molestias que sufre el barrio cada fin de semana. En este sentido, la regidora de Seguretat Ciutadana, Joana Maria Adrover, ha reconocido que el conflicto exige un esfuerzo del Ajuntament y recordó que la zona de Santa Catalina ha sido incluida, por primera vez, en el plan de refuerzo policial de cara a la temporada estival. Adrover admitió que ella no decide a dónde se destinan estos efectivos extra, pero se comprometió a solicitar a la Policía Local que haya más agentes en esta zona.