Imagen del foso de la planta incineradora donde se tratan los residuos. | M. À. Cañellas

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El Ajuntament de Palma cobró a los ciudadanos el año pasado por la tasa de incineración casi diez millones de euros más (9.793.749,74 euros) de lo que pagó a Tirme, empresa concesionaria de la eliminación de los residuos en Mallorca.

En 2020, la factura que esta empresa de tratamiento de residuos envió a Cort fue de 21.932.477,06 euros, mientras que Cort recaudó 31.726.226,80 euros a través de la tasa de incineración que, precisamente, está ahora en periodo de cobro en Palma para empresas y particulares. Eso significa que en ese año el Consistorio tuvo un beneficio de 9,7 millones.

Todo ello lleva al concejal ‘popular’ Julio Martínez a asegurar que «hay margen suficiente para bajar esta tasa, como el PP reclama desde hace meses, sin crear un agujero en las cuentas municipales por el pago a Tirme».

«Estas cifras demuestran que lo que nosotros pedíamos hace más de un año se podría haber hecho perfectamente y de esta forma ayudar a las empresas y autónomos que más están sufriendo con la crisis económica. Ni siquiera pedíamos una rebaja generalizada, sino a aquellos que más están sufriendo la crisis».

Pero, además, esta demanda del principal grupo de la oposición en Cotr se refuerza aún más si se tiene en cuenta que este beneficio se ha visto incrementado con motivo de la pandemia. La razón es que el estado de alarma y las limitaciones que impuso provocó un descenso en cuanto a la factura incineración de hasta el 18,37 %, por la reducción de las toneladas que se enviaron a la planta de tratamiento.

Así, en 2019, antes de la crisis sanitaria, el beneficio para Cort fue alto pero no tanto, concretamente de 5.881.338,53 euros, ya que la factura de Tirme de enero a diciembre de 2019 fue de 25.844.585,14 euros y los ingresos municipales a través de la tasa llegaron a los 31.725.923,67 euros, un 15,14 % menos.

Pero si se compara la factura desde marzo de 2019 a marzo de 2020 con el año siguiente, es decir desde el inicio del estado de alarma hasta marzo de 2021, la reducción aún es mayor, un 18,37 %. «Eso quiere decir que el Ajuntament ha seguido cobrando lo mismo a ciudadanos y empresas pero la factura de Tirme ha bajado», apuntó Martínez. Hace años que Cort recauda por esta vía más de lo que necesita. Se trata de una práctica habitual de muchos municipios. Pero, en teoría, mediante las tasas solo se puede cobrar el precio del servicio que se presta y no pueden servir para obtener financiación extra, como sí pasa con los impuestos.

Cort paga las facturas que le envía Tirme en base a las toneladas de basura que los camiones de Emaya llevan a la planta incineradira. Esta tasa, funciona por padrón (solo a los grandes generadores de basura se les cobra por tonelaje) en el caso de familias, autónomos, pequeñas empresas, bares, restaurantes, etc.

El PP exige rebajar un 20 % a afectados por la crisis

El PP reclamará a Cort que rebaje la tasa al menos en un 20 % a empresas y autónomos afectados por la crisis. El edil Julio Martínez explica que «hay margen suficiente para hacerlo». Más cuando, recuerda el concejal ‘popular’, esta factura de Tirme «aún va a bajar más en el futuro porque el Consell ha iniciado la rebaja de un 3 % en esta cuenta». Además si cada vez se recicla más, la factura también se irá rebajando con los años».